La industria automotriz cayó un 30% en enero con un fuerte freno en las fábricas
Enero dejó una caída marcada en producción y exportaciones, según ADEFA. Las terminales ajustaron ritmos por vacaciones, cambios en plantas y un contexto externo cada vez más áspero.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El comienzo de 2026 no fue amable para la industria automotriz. Los números de enero mostraron un retroceso fuerte tanto en la cantidad de vehículos fabricados como en los envíos al exterior, en un escenario de menor actividad y con las terminales ajustando su funcionamiento. Así lo reflejó el último informe de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA).
Durante el primer mes del año salieron de las plantas 20.998 unidades, un volumen que significó una baja del 20,7% frente a diciembre y un derrumbe del 30,1% en comparación con enero del año pasado. Desde la entidad explicaron que varias automotrices concentraron en enero las paradas técnicas por vacaciones, lo que recortó la actividad en unos tres días respecto del mismo mes de 2025, además de trabajos de adaptación en fábricas para lanzar nuevos modelos.
El frente externo tampoco dio respiro. Las exportaciones sumaron 9.759 vehículos, apenas el 46,5% de lo producido en el mes. Ese número implicó una caída del 51% frente a diciembre y una merma del 12,3% en la comparación interanual, dejando en claro que el arranque del año fue flojo para las ventas al exterior.
El único dato que mostró algo de estabilidad fue el de las ventas mayoristas al mercado interno. En enero se comercializaron 34.333 unidades, con una leve mejora del 0,7% frente al mismo mes del año pasado, aunque con una fuerte baja mensual superior al 33%, en línea con la estacionalidad típica del arranque del año.
El presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, advirtió que las cifras confirman “un nivel de actividad más bajo que el de enero de 2025” y remarcó que habrá que seguir de cerca cómo evoluciona el primer trimestre para tener una señal más clara sobre la tendencia del sector en 2026.
Desde la cámara empresaria también insistieron en la necesidad de profundizar el trabajo conjunto con el Gobierno para ganar competitividad. Entre los reclamos habituales aparecen la reducción de impuestos provinciales y municipales, mejoras logísticas y una agenda más agresiva para abrir nuevos mercados externos.
Con un contexto internacional más exigente y una demanda todavía frágil, la industria automotriz enfrenta un arranque de año cuesta arriba. El desafío, coinciden en el sector, será recuperar ritmo sin perder inversiones y sostener el empleo en un escenario que todavía muestra más interrogantes que certezas.
