El FMI volvió a Buenos Aires para revisar números y destrabar un nuevo desembolso
Dos técnicos del organismo ya se reunieron con el equipo económico para chequear metas de reservas y cuentas fiscales. Buscan avanzar con la segunda revisión del acuerdo y habilitar un giro de US$ 1.000 millones.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Fondo Monetario Internacional confirmó que este jueves aterrizó en Buenos Aires una misión técnica para retomar las negociaciones con el Gobierno argentino. Se trata de dos economistas de peso dentro del organismo que vienen a revisar el cumplimiento de las metas pactadas y a aceitar el camino para un nuevo desembolso de dólares.
Según indicaron fuentes del propio FMI, los enviados son Luis Cubeddu y Bikas Joshi, jefe de la misión para la Argentina. Ambos llegaron por la mañana y arrancaron una ronda de encuentros con funcionarios del área económica.
Desde Washington explicaron que la visita se enmarca en la segunda revisión del programa firmado en abril bajo el Servicio Ampliado del Fondo, junto con la tradicional consulta del Artículo IV. Además de las reuniones con Economía y el Banco Central, también están previstas charlas con empresarios y representantes sindicales.
La revisión de las metas correspondientes a diciembre del año pasado debía hacerse a comienzos de 2026, pero se fue demorando por las discusiones en torno a la falta de acumulación de reservas. Ese punto empezó a destrabarse con los cambios en las bandas cambiarias y el esquema de compras de dólares que el Banco Central puso en marcha en enero.
Las metas bajo la lupa
En el balance de 2025, el Gobierno logró cumplir con holgura uno de los objetivos centrales del acuerdo: el superávit primario. El resultado fiscal antes del pago de intereses cerró en 1,4% del PBI, por encima del 1,3% que exigía el programa.
Distinto es el panorama del lado de las reservas. Según estimaciones privadas, el Banco Central habría terminado el año con reservas netas todavía en terreno negativo, alrededor de US$ 400 millones, y con un incumplimiento importante respecto de la meta pactada, cercano a los US$ 17.800 millones. Esto obligaría al Gobierno a pedir un waiver, es decir, una dispensa formal por no haber llegado al objetivo.
En ese contexto, el esquema de compras sistemáticas de dólares que comenzó en enero aparece como una de las cartas que el Ejecutivo pondrá sobre la mesa para convencer al Fondo de que el desvío es transitorio y está siendo corregido.
El capítulo del nuevo IPC
La actualización metodológica del índice de precios fue una recomendación explícita del FMI, incluida en la letra chica del acuerdo, aunque nunca tuvo carácter obligatorio. El organismo incluso llegó a anticipar que el nuevo IPC estaría listo para fines de 2025, aunque siempre dejó en manos del Gobierno la decisión sobre cuándo publicarlo.
Por ahora, el Fondo evitó pronunciarse públicamente sobre la cancelación del lanzamiento. Puertas adentro, en Economía aseguran que el tema no pone en riesgo el programa, pero admiten que suma tensión en una negociación que ya viene cargada por el frente de las reservas y la necesidad de mantener el flujo de dólares frescos.
