Blockchain|13 de julio de 2021

Internet of Things, democratización de los datos, Analytics y Blockchains

¿Era la aplicación de las blockchains el condimento que estaba faltando para la Quinta Revolución Industrial?

Por Mariano Lenkiewicz

Columnista de Capital Ediciones

 

Para clarificar la idea de lo que este artículo desea exponer, deberemos ahondar en varios conceptos, lo que finalmente ayudará al lector a tener un panorama mejor logrado de esa posible y exquisita combinación de ciencias y tecnologías.

 

Los negocios que anhelen ser exitosos y mantenerse competitivos en el futuro en entornos VUCA (Volatile, Uncertain, Complex, Ambiguous – en español: Volátil, Incierto, Complejo, Ambiguo) no solo deberán encontrar productos o servicios que la humanidad necesite consumir o utilizar de algún modo, sino también aplicar herramientas que les permitan adaptarse rápidamente a cualquier contexto de forma ágil, tanto para mejorar y seguir sus procesos internos como para analizar su exposición en mercado competitivo, simplemente con la idea brindar un buen producto o servicio minimizando costos y maximizando ganancias.

 

Ahora, ¿Realmente se tiene idea de todo lo que ello podría implicar para una empresa? Para empezar, hay que entender que para captar clientes de ese producto o servicio que se ofrece, el mismo debería tener algo que llame la atención, es decir, que sea de alguna forma innovador, y para ello se debe estar cada vez más abierto aplicar modelos de negocio parcial o completamente disruptivos. Estos modelos son los que permiten tener procesos donde se aplique tecnología, estudio de mercado e implementación de forma iterativa, lo que finalmente ayuda al negocio a su mejora continua, ajustándose al contexto para alcanzar sus objetivos.

 

De los procesos anteriores nos enfocaremos principalmente en aquel que analiza la tecnología, pensando en esta ciencia no necesariamente como su aplicación para inventar algo completamente nuevo, sino buscando usar principalmente las existentes quizás con ciertas mejoras y tal vez aplicadas no como fueron pensadas originalmente.

 

Dentro de las tecnologías son particularmente interesantes las que nos permiten la generación de datos, su facilitación y análisis con algún propósito de uso inteligente.

 

Un buen negocio debe nutrirse de información para conocer a sus clientes y al entorno en el que se desarrolla, produce y/o compite. Esos “datos” pueden obtenerse de varias fuentes, y es allí donde entra en juego el “Internet de las cosas” (en inglés Internet of Things o IoT), haciendo referencia a toda información que pueda tener como origen un variado número de dispositivos o fuentes de datos que facilita o pone a disposición los mismos a través de Internet o redes privadas, nutriendo al mundo del “Big Data”.

 

La puesta a disposición de la información, ya sea a través de internet o de una red privada entre diversos actores, está incluida dentro de un proceso que se denomina “democratización de los datos” (que también aplica a otros casos, pero dado el enfoque que se le quiere dar a la explicación nos orientaremos en este último). Ahora, se podría pensar en este concepto haciendo referencia a los participantes dentro de una misma compañía o empresa y preguntarse: “¿El negocio debería poder usar toda la información propia y de entorno de una manera inteligente?” y la respuesta es: “sí, pero…”.

 

Hoy las empresas de determinada trayectoria y rubro, en las que el número de participantes es relativamente grande, poseen una sinergia arraigada a los viejos modelos de negocios con un peso considerable y el compartir la información entre diversas áreas no ocurre de forma natural y simple dado que existen “quintitas” que se tratan de mantener aisladas por tal o cual motivo e interés o desconfianza entre los propios colaboradores de la misma corporación o proveedores de servicio, ya que dar cierto nivel de acceso o visibilidad de determinada información a algunos actores podría hacer que los sistemas utilizados queden expuestos a riesgos, realizar gestiones tediosas, etc.

 

Por otro lado, no es novedad que los datos han tenido gran relevancia en el desarrollo de “los grandes” que hoy son conocidos por cualquier persona, como por ejemplo Google. Ahora bien, disponer de muchos datos solo nos sirve si sabemos cómo usarlos, es decir, aplicar criterios que nos permitan normalizar, estandarizar, compatibilizar, categorizar, confiar, correlacionar y aplicarlos según los análisis que se requieran para tomar decisiones en base a ellos.

 

La ciencia que permite manipular de esa manera la información es llamada Data Science dentro de la cual se encuentra Data Analysis, Data Analytics y Data Mining, además de estar en un punto convergiendo en Machine Learning para su provecho. 

Revisando título del artículo podrá observarse que no se ha mencionado precisamente alguna de ellas, sino Business Analytics, pero ¿De qué se trata este término y qué relación tiene con todo anterior?

 

Podemos decir que Big Data, Business Analytics (BA) y Business Intelligence (BI) comparten un objetivo común: permitir el análisis de datos con el objetivo de extraer la mayor información posible. Sin embargo, estas poseen pequeñas diferencias en cuanto a cuatro conceptos claves: qué datos analizan, dónde se almacenan, qué hacen con la información y qué variable estudia cada uno.

 

Big Data se focaliza en la captura y procesamiento de los datos, mientras que Business Analytics y Business Intelligence examinan esta información y la utilizan con el fin de optimizar las decisiones; las personas que trabajan en este tipo de sectores suelen ser principalmente ingenieros y matemáticos debajo de un jefe de tecnología.

 

Business Intelligence está orientado al pasado, es decir, a través de los informes sobre diversos temas se encarga de examinar el histórico de la empresa basado por lo general en datos estructurados que se han almacenado en servidores centralizados; los colaboradores que trabajan en estas áreas por lo general responden directamente a un CEO (director ejecutivo) y suelen ser personas encargadas de la estrategia, como expertos en administración y dirección de empresas, economistas o técnicos.

 

Business Analytics se enfoca en el futuro, o sea, facilita la creación de una visión estratégica basada en modelos predictivos que se nutren de datos estructurados (tangibles, fáciles de entender y enfocados en el negocio) y he aquí donde el concepto de lo empresarial se cruza con el de la ciencia del análisis de los datos.

 

Aunque los equipos mencionados anteriormente trabajen en diferentes áreas, su tarea siempre se complementará de alguna u otra forma dado que unos toman las decisiones sobre los datos que se necesitan y otros identifican los patrones de datos que son de utilidad, estando obligados a trabajar codo a codo, retroalimentándose y aprendiendo unos de otros para obtener los mejores resultados.

 

¿Y las blockchains (cadenas de bloques) qué tienen que ver con todo esto y por qué se dice que podrían ser parte de la llamada Quinta Revolución Industrial?

 

Ya sabemos que IoT juega un rol importante en el desarrollo de diversos campos de negocio y que la demanda de intercambio de información a gran escala ha crecido exponencialmente en los últimos años, creando un mercado de intercambio de “data sets” de fuentes distribuidas.

 

No obstante, ciertas infraestructuras de las cuales se podría tomar la información no pueden proveer por sí solas suficiente confianza y por ello son incapaces de satisfacer algunos de los complejos requerimientos necesarios para convertirse en proveedoras de datos. Por otro lado, los jugadores de cierto entorno no confían en el manejo de la información del otro, lo que dificulta la colaboración.

 

La utilización de blockchains en alguna de sus versiones y, particularmente, los smart contracts (contratos inteligentes) podría ser el medio para el desarrollo de un entorno auditable, transparente y descentralizado (en cuanto a la disponibilidad de los datos de interés para su uso), volviendo la información que allí resida en datos verificados y confiables para todas las partes que interactúen. Esto es hoy aún más factible ya que la tecnología blockchain ha evolucionado hasta un nivel tal que cuenta con diferentes formas de consenso para generar confianza, velocidad de transacciones muy altas, desarrollo de aplicaciones que pueden correr funcionalidades específicas, etc. 

 

Finalmente podemos agregar que, en un mundo tan cambiante como el actual, para los próximos años no cabe duda de que las blockchains se perfilan como un componente fundamental de lo que será la transformación digital de tecnologías, servicios o actividades como 5G, IoT, inteligencia artificial, ciberseguridad, internet, smart city, movilidad y tal como ya hemos mencionado en el presente artículo, la industria 5.0.

 

 

*Dedicado a especialmente a mi Sra. Laura A. Pardo, quien suele tenerme la paciencia suficiente y soporta gran parte de mi locura y amor por la tecnología que ella nunca termina de comprender.