Blockchain|08 de junio de 2021

A qué llamamos FUD y FOMO en el mundo de las criptomonedas

En el caso de las inversiones, particularmente en criptomonedas, dos términos muy utilizados son FUD y FOMO, los cuales están muy relacionados con el sentimiento del mercado y son utilizados por los grandes capitales para influir sobre inversores novatos.

Por José Gabriel Gómez

Columnista de Capital Ediciones


Siempre que encaramos una nueva actividad, encontramos una serie de términos propios de la misma (algo así como un glosario) que tenemos que conocer para poder desarrollarla, y no solo aprender su significado teórico, sino poder aplicar esos términos de forma práctica. En el caso de las inversiones, particularmente en criptomonedas, dos de esos términos son FUD y FOMO, los cuales están muy relacionados con el sentimiento del mercado y son utilizados por los grandes capitales para influir sobre inversores novatos.

 

¿Qué significa FUD y FOMO?

En inglés, FUD es el acrónimo de Fear, Uncertainty and Doubt, cuya traducción al español es: “miedo, incertidumbre y duda”. Habitualmente podemos observar el intento de infundir FUD cuando un rumor o noticia negativos (que pueden ser reales o inventados) acerca de un activo financiero determinado empiezan a circular por los medios. Esto en general se acompaña de una caída en el precio, debida a las ventas que llevan a cabo los inversores inexpertos, asustados por esta información.

 

Si somos inversores novatos y nos dejamos llevar por estas noticias (sin fundamentos muchas veces), a lo que se suma que vemos bajar el precio, nos invade el miedo, tenemos incertidumbre sobre qué pasará con ese activo, y dudamos de nuestra inversión. FUD en estado puro. Entonces nuestras emociones no nos dejan vivir en paz, y vendemos el activo a un precio menor del que compramos.

 

¿Y por qué darían noticias falsas, si el activo, a priori, tiene buenos fundamentos para invertir? Justamente porque los grandes capitales están interesados en comprar más barato este activo. Si nos dejamos llevar por el FUD, por las noticias falsas que se transmiten, venderemos el activo más barato de lo que compramos, saldremos de nuestra inversión en pérdidas y los grandes capitales aprovecharán la oportunidad para comprar más barato lo que nosotros les estamos vendiendo.

 

En la vereda de enfrente, encontramos el FOMO, acrónimo en inglés de Fear Of Missing Out, cuyo significado en español es: “miedo de perderse (algo)”. ¿Perderse qué? Oportunidades para hacer dinero. En este caso, escuchamos el “ruido” que viene haciendo en los medios un activo financiero que, al subir de precio considerablemente en poco tiempo, genera ganancias inimaginables. Entonces este ruido nos provoca la sensación de que una oportunidad increíble se nos está escapando.

 

En ese momento, desesperados, salimos a comprar una parte de ese activo, sin importar lo bueno o malo del proyecto, y sin importar el precio. Simplemente lo adquirimos, con euforia y la esperanza de que nos generará grandes retornos.

 

Casi siempre, después de que un activo sube de precio al aumentar su demanda, viene una depreciación parcial (lo que en el mercado llamamos corrección) causada por aquellos que lo compraron mucho antes que nosotros, que lo venden para obtener ganancias. En esta situación, al ver como el precio baja, empezamos a dudar de nuestra inversión y pasamos del FOMO al FUD en un instante, vendiendo más barato de lo que compramos.

 

Como se puede notar, encontrar el significado teórico de estos dos términos resulta sencillo. Incluso sin saber inglés, basta con copiar y pegar dichos términos en un traductor en línea, y sabremos qué significan. Pero conocer su significado y entender cómo nos afectan son dos cosas muy diferentes. Por lo que poner en práctica lo que aprendimos en estas líneas resulta clave en el mundo financiero.

 

A la hora de invertir tenemos una elección: ser como todos los demás y dejarnos influenciar por las noticias (las malas que generan FUD y la buenas que provocan FOMO), comprando caro y vendiendo barato, o ser como los grandes capitales que le venden caro a los optimistas y le compran barato a los pesimistas. Y para tomar la decisión correcta, lo mejor es estar bien formados.