La guerra en Medio Oriente provoca el mayor shock petrolero de la historia según la AIE
El conflicto que lleva casi dos semanas provocó el mayor corte en el suministro de petróleo de la historia, según la Agencia Internacional de la Energía. El precio del crudo volvió a superar los 100 dólares y crece la preocupación por el impacto en la economía global.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La guerra que sacude a Medio Oriente desde hace trece días ya generó el mayor shock en el abastecimiento mundial de petróleo que se tenga registro. Así lo advirtió la Agencia Internacional de la Energía (AIE) este jueves 12 de marzo, al señalar que la interrupción actual supera incluso las crisis petroleras que marcaron la década de 1970. En medio de ese escenario, el barril de crudo volvió a ubicarse por encima de los 100 dólares.
El foco de la tensión está puesto en el Golfo Pérsico, donde Irán intensificó sus ataques contra instalaciones vinculadas al sector energético. En los últimos días se registraron ofensivas con drones contra objetivos en Baréin, Kuwait, Dubái y Arabia Saudita. En la zona de Muharraq, en Baréin, enormes columnas de humo se elevaron luego de que fueran alcanzados depósitos de combustible. Tras el episodio, las autoridades pidieron a los vecinos que permanezcan dentro de sus casas y mantengan las ventanas cerradas.
Kuwait también volvió a sufrir impactos en su aeropuerto internacional por ataques con drones. En paralelo, Arabia Saudita informó que logró interceptar aeronaves no tripuladas que se dirigían hacia el campo petrolero de Shaybah y hacia sectores cercanos a su embajada. De acuerdo con la AIE, todos estos episodios provocaron un fuerte retroceso en la producción de crudo de la región, que cayó al menos 10 millones de barriles por día.
Desde Teherán afirmaron que no permitirán que el petróleo salga del Golfo mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel contra su territorio. Sin embargo, datos del propio sector energético indican que las exportaciones iraníes siguen llegando a destino, aunque bajo el peso de sanciones internacionales. En respuesta a la amenaza de un bloqueo total, las fuerzas estadounidenses atacaron 28 embarcaciones iraníes sospechadas de colocar minas en el mar, ante el temor de que el estrecho quede completamente cerrado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que Irán se encamina hacia una derrota inevitable. No obstante, aclaró que la campaña militar todavía no terminará en el corto plazo. Según explicó, las fuerzas estadounidenses están encontrando cada vez menos objetivos militares dentro del territorio iraní. Desde el lado iraní, en cambio, un alto mando militar advirtió que el país está preparado para sostener un conflicto prolongado que podría provocar un fuerte impacto en la economía mundial.
La violencia también se trasladó al frente libanés. Israel lanzó intensos bombardeos contra posiciones del grupo Hezbolá, aliado de Irán, en una ofensiva que ya dejó más de 630 muertos y cerca de 800.000 personas desplazadas. En Israel, por su parte, el saldo de víctimas fatales asciende a 14. En distintos países del Golfo se registraron además 24 fallecidos, entre ellos civiles y soldados estadounidenses. El Pentágono estimó que el costo del conflicto para Washington ya supera los 11.300 millones de dólares.
La Guardia Revolucionaria iraní elevó todavía más la tensión al advertir que podría atacar centros financieros y entidades bancarias vinculadas a intereses de Estados Unidos e Israel. Ese escenario llevó a varias empresas internacionales a evacuar personal que trabajaba en Dubái ante el temor de nuevos ataques. Ali Fadavi, asesor del comando de la Guardia, sostuvo que ambos países deben prepararse para una guerra larga que, según dijo, podría afectar seriamente a la economía estadounidense y también al sistema económico global.
El impacto de esta crisis ya se empieza a sentir con fuerza en distintos rincones del planeta. En Europa, por ejemplo, el aumento del petróleo podría implicar un gasto adicional cercano a los 150 millones de dólares por día para los automovilistas si el barril se mantiene por encima de los 100 dólares.
Los analistas advierten que, si el Estrecho de Ormuz sigue bloqueado y los ataques a instalaciones energéticas continúan, el mercado global del petróleo podría enfrentar semanas o incluso meses de gran volatilidad. En ese contexto, el temor a una nueva ola inflacionaria empieza a ganar espacio entre economistas y gobiernos de todo el mundo.
