Wall Street en rojo profundo: el miedo a la guerra y al petróleo golpea a los mercados

Los índices de Nueva York se hundieron más de 2%, el crudo volvió a preocupar por la inflación y el temblor global pegó de lleno en los activos argentinos.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

Los principales índices de Wall Street tuvieron un martes para el olvido. Las acciones se desploman con fuerza y el S&P 500 tocó su nivel más bajo en más de dos meses, en un clima dominado por el temor a que el conflicto en Medio Oriente termine empujando al alza el precio del petróleo, la inflación y los costos del comercio global.

 

La tensión creció luego de que Teherán amenazara con atacar cualquier buque que intente cruzar el Estrecho de Ormuz, un paso clave por donde circula cerca de una quinta parte del consumo mundial de crudo. A eso se sumó la suspensión de producción de varios países productores de petróleo y gas de la región, lo que encendió las alarmas en los mercados energéticos y en el transporte marítimo.

 

El combo fue suficiente para disparar la aversión al riesgo. “Los inversores temen que venga una inflación extra más adelante. La gran preocupación es que el petróleo supere los 100 dólares el barril y se quede ahí”, explicó Robert Pavlik, gestor senior de carteras en Dakota Wealth. Y fue más allá: “Ojalá sea una guerra corta y definitoria, pero hay demasiadas dudas como para arriesgarse”.

 

Las acciones vinculadas al turismo y al transporte, muy sensibles al precio del combustible, volvieron a sufrir. Aerolíneas y cruceros quedaron otra vez bajo presión, con caídas marcadas en toda la jornada.

 

A media mañana en Nueva York, el Dow Jones Industrial Average se hundía más de 1.080 puntos (-2,22%), mientras el Nasdaq Composite perdía más de 2%. La venta fue generalizada: todos los sectores del S&P 500 operaban en rojo, sin excepciones.

Las grandes tecnológicas tampoco escaparon a la ola vendedora. El sector cayó cerca de 2% y nombres pesados como Nvidia retrocedieron tras las subas del día anterior. Peor fue el golpe para las empresas de menor capitalización, con bajas superiores al 3%, mientras el índice de volatilidad de Wall Street saltó a su nivel más alto en tres meses.

 

En el mundo financiero, los gestores de activos alternativos también sintieron el impacto. Blackstone se desplomó casi 8% luego de que crecieran las solicitudes de rescate en su principal fondo de crédito, arrastrando al resto del sector.

 

La inflación vuelve a condicionar a la Fed

 

El telón de fondo de la caída es el mismo: el temor a que el petróleo caro vuelva a recalentar los precios y complique el panorama para los bancos centrales. El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años subió a su nivel más alto en más de una semana y el mercado empezó a patear hacia adelante la expectativa de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal, que ahora se espera recién para septiembre.

 

Ni siquiera los activos de refugio funcionaron como contención. Los metales preciosos bajaron, presionados por un dólar más fuerte, y el sector minero fue el más castigado del S&P 500, con pérdidas superiores al 4%.

 

Golpe externo y cimbronazo local

 

El sacudón global también se sintió fuerte en la Argentina. En el mercado cambiario, el dólar subió 15 pesos y cerró en $1.430 en el Banco Nación. Las acciones se derrumbaron hasta 14%, los bonos volvieron a caer y el riesgo país trepó hasta los 580 puntos.

 

Todas las empresas argentinas que cotizan en Nueva York operaron en rojo. El caso más llamativo fue el del Banco Supervielle, que llegó a perder casi 14% antes del mediodía. En ese contexto, el Merval medido en dólares volvió a bajar y acumuló otra caída del 2,3%.

 

Con un escenario internacional cada vez más tenso, los mercados quedaron a merced de la geopolítica y del petróleo. Mientras no haya señales claras de distensión en Medio Oriente, la volatilidad promete seguir siendo la protagonista, tanto afuera como en la plaza local.

 

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