La guerra en Medio Oriente desata un “cisne negro” y pone al aluminio al borde de la escasez

El conflicto en la región golpea de lleno la oferta mundial, dispara los precios y deja a Estados Unidos y Europa en una posición delicada por la falta de stock.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El mercado mundial del aluminio entró en terreno desconocido. Las interrupciones provocadas por la guerra en Medio Oriente generaron un verdadero “cisne negro” que ya está derivando en una crisis de suministro con impacto global. La advertencia llega desde Mercuria, uno de los grandes jugadores del comercio de materias primas, que anticipa una escasez fuerte para lo que queda del año.

 

La región en conflicto concentra una capacidad de fundición de unas 7 millones de toneladas métricas anuales, lo que equivale a cerca del 9% de la oferta global estimada para 2026. No es un dato menor: el aluminio es insumo clave para industrias estratégicas como el transporte, la construcción y el packaging, por lo que cualquier disrupción pega en cadena sobre toda la economía.

 

“El nivel de la crisis es probablemente el más grande que haya tenido un mercado de metales básicos en lo que va del siglo”, aseguró Nick Snowdon, jefe de investigación de metales y minería de Mercuria, durante la Cumbre Global de Materias Primas del Financial Times en Lausana. “Ya estamos ante un evento de ‘cisne negro’. Nadie podía anticipar algo así”, agregó.

 

El impacto ya se ve en los precios. En la Bolsa de Metales de Londres, el aluminio trepó hasta los 3.672 dólares por tonelada el 16 de abril, el valor más alto en cuatro años, impulsado por el temor a un corte prolongado en el suministro tras la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

 

Según las estimaciones de Mercuria, el mercado enfrentará un déficit de al menos 2 millones de toneladas hacia fin de año. Incluso ese número podría quedarse corto si la situación no mejora. Parte del cálculo asume que podría haber cierta normalización en el corto plazo en los envíos de alúmina —la materia prima del aluminio— a través del estrecho de Ormuz, lo que permitiría reactivar parcialmente la producción.

El problema es que los márgenes son muy finos. Ese faltante se compara con apenas 1,5 millones de toneladas de inventarios visibles y algo más de 3 millones de toneladas de stock global total. En otras palabras, el colchón es limitado y el mercado queda muy expuesto ante cualquier nueva interrupción.

 

A esto se suma que el aluminio de Medio Oriente no es fácil de reemplazar. China, el mayor productor mundial, ya tiene un techo de producción de 45 millones de toneladas anuales, mientras que Estados Unidos y Europa cuentan con poca capacidad ociosa para compensar el faltante. Justamente esas dos regiones aparecen como las más vulnerables por sus bajos niveles de reservas.

 

Los números lo reflejan con claridad. El año pasado, Estados Unidos importó 3,4 millones de toneladas de aluminio primario y aleado, de las cuales casi el 22% provinieron de Medio Oriente. En el caso de Europa, las importaciones desde esa región representaron cerca del 18,5% del total.

 

En paralelo, las primas que se pagan por el aluminio físico —por encima del precio de referencia de Londres— también se dispararon. En Estados Unidos tocaron un récord de 1,14 dólares por libra (más de 2.500 dólares por tonelada), mientras que en Europa alcanzaron máximos de casi cuatro años a comienzos de abril.

 

Si el conflicto se prolonga y se complican aún más los flujos de alúmina hacia el Golfo, el escenario puede escalar rápido. Un déficit mayor no solo presionaría más sobre los precios, sino que también podría empezar a generar cuellos de botella en sectores industriales clave.

 

En ese contexto, el aluminio se suma a la lista de commodities sensibles a la geopolítica, junto con el petróleo y el gas. La diferencia es que, en este caso, el mercado tiene menos margen de maniobra: poca capacidad de reemplazo, stocks ajustados y una demanda que, pese a la desaceleración global, sigue firme en varios sectores. Un combo que deja al sistema al límite.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?