Wall Street|25 de noviembre de 2022

Los rendimientos de los bonos globales caerán en 2023

JP Morgan explicó que habrá una mejora de equilibrio entre la oferta y la demanda de bonos de alrededor de USD 1 billón.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Este viernes, un equipo de estrategas de JP Morgan argumentó que los rendimientos de los bonos globales podrían caer ligeramente en 2023 por una mejora en el equilibrio entre la oferta y la demanda.

 

Específicamente, el banco de inversión proyecta una contracción de USD 700.000 millones en la demanda mundial en comparación con los datos de 2022, mientras que la oferta caería en USD 1,6 billones.

 

"Basándonos en la relación histórica entre los cambios anuales en el exceso de oferta y el rendimiento del índice de bonos Global Aggregate, una mejora de USD 1 billón en el equilibrio entre la oferta y la demanda implicaría una presión a la baja sobre los rendimientos del Global Aggregate de alrededor de 40 puntos básicos", detalló el reporte.

 

Los analistas, liderados por Nikolaos Panigirtzoglou, también mencionaron que, si bien el recorte de los balances de los principales bancos centrales del mundo en 2022 fue el mayor impulsor al deterioro de la demanda de bonos, las ventas masivas por parte de los bancos comerciales y los inversores minoristas también fueron más altas de lo esperado.

 

De acuerdo Bank of America, este año fue uno de los peores para los bonos. Aunque los bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo cayeron solo un 10%, los de más largo plazo retrocedieron hasta un 23%, marcando la turbulencia más severa desde 1788.

No obstante, otros ejecutivos de JP Morgan comentaron que el próximo año será un "muy buen año" para los bonos, debido a los movimientos con las tasas de interés.

 

Iain Stealey, director de inversiones internacionales de renta fija, sostuvo que los rendimientos en el mercado de bonos del Tesoro estadounidense todavía tienen que alcanzar su punto máximo y descontar por completo los riesgos de una recesión económica.

 

"Uno querría ser dueño de bonos del Tesoro cuando haya una especie de mayor convicción de que la recesión está en las cartas", dijo Stealey en diálogo con Bloomberg. Cuando la Fed finalmente haga una pausa en el aumento de las tasas, "probablemente sea entonces cuando quieras comprar" a lo grande, explicó.

 

Posteriormente, remarcó que está esperando que las medidas clave de inflación brinden evidencia clara de que el crecimiento de los precios está realmente bajo control antes de apostar potencialmente en grande.

 

"Se necesitan al menos dos o tres meses seguidos de registros de inflación mes a mes, que cuando se anualizan, comienzan a ser razonables para que digan 'Tenemos la inflación bajo control'", detalló, y añadió: "Si la Fed va a llegar al 5,5% o al 6% en la tasa terminal, el rendimiento a 10 años puede llegar al 5%, toda la curva de rendimiento se moverá hacia arriba".

 

En este contexto, Stealey ve el próximo año como una perspectiva mucho mejor para los inversores de renta fija"De hecho, creo que 2023 será un año muy bueno para los bonos porque comenzará con rendimientos bastante atractivos", expresó. "Creo que hablaremos de una pausa de la Fed en algún momento de 2023, lo que hará que los bonos rindan muy bien", concluyó.