FED|26 de noviembre de 2021

Goldman Sachs espera que la Fed se adelante para subir las tasas de interés

El principal motivo sería la presión inflacionaria que parece no tener límites.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Goldman Sachs, el prestigioso banco de inversión estadounidense, recientemente publicó un informe para clientes en el que se pronostica que la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos tendrá que subir las tasas de interés antes de lo planeado para que la inflación no se descontrole aún más.

 

La proyección completa dicta que la Fed duplicará el ritmo de retiro de compras masivas de activos a USD 30.000 millones mensuales a partir de enero de 2022 y comenzará a subir las tasas de interés en junio. Posteriormente, volverá a aumentarlas en septiembre y en diciembre, así como dos veces más en 2023.

 

El equipo de economistas de Goldman Sachs que realizó el informe, liderado por el analista Jan Hatzius, detalló que estos movimientos de la reserva federal no afectarían de forma violenta a los mercados.

 

"La mayor apertura a acelerar el ritmo de la puesta a punto probablemente refleje tanto una inflación algo más alta de lo esperado en los últimos dos meses como una mayor comodidad entre los funcionarios de la Fed de que un ritmo más rápido no afectaría a los mercados financieros", comentaron los especialistas.

 

Si bien la posible estrategia es solo una idea de la entidad financiera, lo cierto es que la Fed no descarta iniciar un camino de aceleración. En los últimos días, Rich Clarida, vicepresidente de la Fed, y Mary Daly, presidente del San Francisco Fed Bank, indicaron que están abiertos a una reducción de estímulos más rápida.

 

Como se mencionó en ocasiones anteriores, el principal factor que podría afectar al rendimiento de las acciones, especialmente aquellas de crecimiento, es la suba de la tasa de interés, ya que los flujos de fondos futuros descontados serían menores, lo que reduciría su valor presente.

 

Sin embargo, tal como fueron mostrando los resultados financieros de las grandes tecnológicas, los ingresos y beneficios continúan creciendo a pasos agigantados, por lo que podría existir un efecto de "neutralización" en el que los números de las compañías contrarresten la suba de tasas.