MERVAL|29 de julio de 2021

Financiera local podría volver a operar luego de ser imputada por fraude

Guardati Torti, la financiera que permitía invertir en el mercado de valores y de granos, podría volver a operar bajo el amparo de la medida cautelar presentado por el juez Zabale.

Por Simón Salas Seeber

 

Guardati Torti, que significa "mírate a ti mismo" en italiano, es una financiera radicada en Santa Fe, Rosario, que fue imputada en marzo de este año por administración fraudulenta y confección de balances falsos, cuyos fondos fueron desviados a otra empresa del grupo que se dedica al corretaje de cereales.

 

Los 9 directivos imputados alegaron que la corredora de cereales se vio perjudicada por la cesación de pagos del grupo Vicentín. La fiscalía de Delitos Económicos y Complejos no compró esa versión de los hechos, afirmando que los problemas financieros de GyT Plus eran anteriores a la caída de Vicentín. La misma fiscalía no dudó en sostener que "la sociedad de Bolsa escondió en su balance presentado en septiembre de 2019 su real situación patrimonial"

 

El default de Vicentín le ocasionó a Guardati Torti un déficit de $230 millones. Sabiendo esto, la decisión de la firma no fue cesar la operatoria, sino que consideraron que el negocio debía seguir a flote, por lo que comenzaron a transferir los fondos desde la división del mercado de valores hacia la corredora de granos. 

 

Según el fiscal, la maniobra materializó un perjuicio ilegal contra 42 personas, en el que se perfeccionó un daño patrimonial equivalente a $1.189.138 pesos y U$S 448.950 dólares”.

 

La CNV resolvió entonces aplicar una suspensión provisoria hasta que se resuelva la situación en la Justicia.

 

El pedido

Tan solo dos meses después, el abogado de GYT solicitó al juez Zabale, que es quien lleva adelante el concurso, una medida cautelar para que le levante la suspensión provisoria que le dictó la CNV.

 

El recurso utilizado para lograr el perdón de la institución fue la propuesta de una nueva metodología de trabajo. La misma consistía en operar como Agente de Negociación para los clientes siendo una tercera empresa. Los fondos, por su parte, quedarían bajo la custodia de Rosario Valores, institución independiente. Con esto se busca lograr cierta transparencia y transformar a las las transacciones en algo menos corruptible.

 

El abogado destacó que "esta forma de operar garantiza que los activos de los comitentes no se incorporen al patrimonio de la concursada y que tampoco tenga un control material o jurídico sobre los fondos o activos que operaren los comitentes"

 

Dicho y hecho

El juez de primera instancia, Ezequiel Zabale, dictó este miércoles una medida cautelar que permitiría a la financiera volver a operar. El argumento principal del juez rondó sobre la idea de que los clientes solo podrán recuperar su dinero si la organización efectivamente vuelve al mercado: "la imposibilidad de operar lo que impide el normal desenvolvimiento de la actividad empresarial y causa perjuicios irreparables no solo a la concursada sino a los eventuales acreedores” destacó.

 

Además, argumentó que la vuelta a la operatoria no genera un riesgo claro para los inversores ni para el ecosistema en general

 

Recordemos que una medida cautelar es una medida restrictiva o privativa de la libertad personal o de disposición patrimonial del imputado, que decreta el tribunal con competencia penal a solicitud de parte interesada. Se optó por esta opción resaltando que la medida anterior, impuesta por la CNV, era tan solo de carácter transitorio.

 

Lo que no quedó establecido en el dictamen del juez es la resolución respecto a las denuncias de los antiguos clientes, que anhelan saber qué ocurrió y qué va a ocurrir con su dinero.