Estados Unidos podría reducir los riesgos de seguridad nacional sin limitar tanto la exportación de chips
Las declaraciones de David Sacks representan un giro frente a las recientes limitaciones impuestas a la transferencia de tecnología para centros de datos.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Un importante funcionario de la Casa Blanca dijo que Estados Unidos no necesita restringir la exportación de chips y tecnología para gestionar correctamente los riesgos de seguridad nacional.
Se trata de David Sacks, el experto en inteligencia artificial (IA) y criptomonedas del Gobierno de Donald Trump que hizo sus comentarios poco después de que Washington anunciara planes para modificar la regulación de la etapa Biden que limitaría el acceso global a chips avanzados.
"La administración Trump acaba de anunciar que derogaremos la conocida como regla de difusión de Biden... que literalmente restringía la difusión o proliferación de la tecnología estadounidense en todo el mundo", sostuvo el ejecutivo durante el Foro de Inversión Saudí-Estados Unidos.
"La difusión no es un riesgo en absoluto con un amigo como Arabia Saudita, pero creo que en general hubo muchos malentendidos sobre el desvío de las GPU", agregó, en referencia a las unidades de procesamiento gráfico.
Sus declaraciones representan un giro frente a las recientes limitaciones impuestas a la transferencia de tecnología para centros de datos y evidencian el creciente interés de Estados Unidos por fortalecer sus vínculos tecnológicos con socios en Medio Oriente.
Estos socios están invirtiendo miles de millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial con el objetivo de posicionarse como un centro de innovación tecnológica fuera del territorio estadounidense.
"La razón original de esta regla de difusión es que tenemos una política de no querer que nuestros semiconductores avanzados lleguen a lo que se conoce como países de preocupación", comentó Sacks, y sumó que nunca tuvo la intención de capturar amigos, aliados y socios estratégicos.
Vale recordar que el Marco para la Difusión de la Inteligencia Artificial fue publicado en enero, apenas una semana antes de que concluyera el mandato del expresidente Joe Biden.
Representó el cierre de un esfuerzo de cuatro años por parte de su administración para restringir el acceso de China a chips avanzados que podrían potenciar su capacidad militar, al tiempo que buscaba preservar el liderazgo de Estados Unidos en el ámbito de la IA.
Y en diciembre, Trump designó a Sacks con el objetivo de redefinir las políticas estadounidenses en torno a los activos digitales y la inteligencia artificial.