Petróleo|12 de mayo de 2021

El precio del petróleo subió más de un 35% en 2021

Luego de uno de los peores años en la historia de la industria petrolera, la situación parece haber dado un giro drástico este año. Gracias a la flexibilización de las restricciones en Estados Unidos y Europa, se ha registrado un contundente rebote en la actividad económica y por ende una mayor demanda del hidrocarburo.

Por Ezequiel Riva Roure

En el mejor momento de la jornada del miércoles, el barril de petróleo de Texas (WTI) se apreciaba un 1,74% hasta el nivel de los 66,60 dólares, por su parte, el Brent (UKOIL) se revalorizaba un 1,78% hasta los US$ 69,88.

 

En lo que va del año, el WTI subió más de un 38%, mientras que el Brent, que se utiliza de referencia en los mercados europeos, ganó un 35%. A pesar de que la crisis sanitaria siga siendo un problema por resolver, lo cierto es que ambos barriles ya se negocian en los valores previos a la pandemia de Covid-19.

 

Debido a la masiva campaña de vacunación en las principales economías de occidente, los confinamientos para contener la propagación del virus están dejando de ser utilizados a medida que el brote pandémico comienza a ser controlado en el hemisferio norte.

 

Frente a este escenario optimista, los analistas del mercado consideran que la peor etapa de la pandemia ha quedado atrás y es por esto que la demanda de petróleo por parte de las economías se está recuperando.

 

La OPEP+  es optimista de cara al segundo semestre

La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+), mantuvo el martes sus proyecciones alcistas  en relación al repunte de la demanda mundial en 2021.

 

Según comentó la entidad, el sólido crecimiento en la actividad económica de China y Norteamérica será suficiente para contrarrestar cualquier tipo de traspié de India, la sexta economía más importante del mundo, que está pasando por su peor momento con los contagios de coronavirus.

 

“India se enfrenta actualmente a graves desafíos relacionados con el COVID-19 y, por lo tanto, sufrirá un impacto negativo en su recuperación en el segundo trimestre, pero se espera que continúe mejorando su impulso nuevamente en la segunda mitad de 2021”, manifestó la OPEP+ en su reporte.

 

Para el organismo, la demanda aumentará en 5,95 millones de barriles por día (bpd) en este año,  lo que significa un alza del 6% en comparación al 2020.

 

En comparación con su informe de abril, la OPEP+ revisó a la baja su pronóstico de demanda para el segundo trimestre en 300.000 barriles diarios (bpd), elevó en 150.000 bpd su proyección para el tercer trimestre y  también la aumentó en unos 290.000 bpd para los tres últimos meses de 2021.

 

¿Puede el petróleo llegar a los 100 dólares?

Para el analista miembro del equipo de Research de Bull Market Securities, Mauro Mazza, existen una serie de factores que, de combinarse, podrían causar un contundente impulso alcista en el precio del hidrocarburo.

 

El precio del petróleo desde 2008 tenía un guardián, que era el shale oil de Dakota y Texas, que lograba mantener elástica la oferta. Sin embargo, debido a la crisis del sector producida por la cuarentena durante el año pasado, se consumaron las quiebras de una gran cantidad de pymes norteamericanas especializadas en ese rubro.  A su vez, con la llegada de Biden a la presidencia y su postura reacia con las petroleras, se dinamitó cualquier tipo de estrategia de largo plazo. Todo esto ha causado que la oferta de crudo no sea tan elástica como antes”, explicó.

 

Luego de exponer los problemas para generar oferta que enfrentan las empresas estadounidenses, el especialista resaltó que la mala relación entre los Estados Unidos y los otros grandes participantes del mercado debe ser tenida en cuenta.

 

La oferta está golpeada en Estados Unidos, por lo que el potencial de producción se ha reducido. En estos momentos, solo Rusia y Arabia Saudita tienen la capacidad para este negocio de la elasticidad precio-producción. Además, ninguna de las tres partes tiene una buena relación, lo que puede ser un problema a la hora de coordinar medidas para estabilizar el mercado en caso que sea necesario”, detalló.

 

Por estos motivos,  el analista financiero advierte que de ocurrir un suceso inesperado, las chances de un “shock” petrolero son más altas.

 

“Frente a este contexto, cualquier inconveniente que genere un descenso de la oferta, como lo pueden ser las sanciones a Irán, el conflicto en Libia, la escalada de las tensiones en Medio Oriente o los problemas para el transporte en Turquía, pueden generar una contundente suba en los precios del petróleo”, alertó Mazza.

 

Por último, también destacó que la gran emisión de dólares por parte de la Fed, sumado con el “boom” económico post pandemia de coronavirus, también está generando un importante aumento en la demanda del “oro negro”.

 

A toda esta cuestión de la oferta, hay que sumarle el shock monetario con el dólar y el repunte de la actividad posterior a la crisis sanitaria.  La reactivación en general, que disparó la demanda de combustibles y derivados, ejercerá aún más presión frente a un evento inesperado”, concluyó.