El petróleo vuelve a subir con fuerza y supera los US$88 por la tensión en Medio Oriente
El Brent repuntó más de 3% en Londres en medio de la guerra con Irán y del temor a problemas en el suministro global. Estados Unidos analiza medidas para contener el impacto en los precios de la energía.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El precio del petróleo volvió a moverse con fuerza este viernes en los mercados internacionales. El barril de Brent, referencia para Europa, rebotó más de 3% en el mercado de futuros de Londres y superó los US$88, en un contexto marcado por la guerra con Irán y la preocupación global por el abastecimiento energético.
La jornada había arrancado con una leve baja, después de que trascendiera que Estados Unidos podría intervenir para intentar frenar la escalada del crudo. Sin embargo, a medida que avanzó el día, el precio cambió de tendencia y terminó recuperándose con claridad.
A las 06:00 GMT, el Brent operaba con una caída cercana al 0,40% en el International Exchange (ICE) de Londres, alrededor de los US$85,07 por barril. Pero hacia el mediodía europeo dio un salto del 3,33% y alcanzó los US$88,25, impulsado por el clima de incertidumbre que rodea al conflicto en Medio Oriente.
El jueves el Brent ya había tenido un fuerte avance. Ese día trepó casi 5% y cerró en US$85,41 por barril, su nivel más alto desde julio de 2024. La escalada refleja el temor del mercado a que el conflicto se prolongue o se amplíe en la región, lo que podría afectar el flujo de petróleo y gas a nivel global.
Entre las iniciativas ya anunciadas, el gobierno estadounidense indicó que la Corporación Financiera para el Desarrollo (DFC) ofrecerá seguros y garantías contra riesgos políticos a las navieras que operen en el estrecho de Ormuz. Incluso dejó abierta la posibilidad de brindar escolta militar a los barcos que transiten por esa zona.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial. Por ese corredor marítimo, que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, pasa cerca del 20% del petróleo que se consume en todo el planeta.
Mientras tanto, varios países comenzaron a tomar medidas para evitar problemas en su propio abastecimiento energético. Corea del Sur anunció este viernes la importación de emergencia de seis millones de barriles de petróleo desde Emiratos Árabes Unidos con el objetivo de amortiguar el impacto del conflicto.
En medio de este escenario, Rusia también observa un cambio en la dinámica del mercado energético. El Kremlin aseguró que desde el inicio del conflicto con Irán se registró “un incremento considerable” en la demanda de petróleo y gas rusos.
El portavoz presidencial Dmitri Peskov señaló que tanto India como China continúan comprando hidrocarburos rusos en función de sus propios intereses energéticos. Moscú, por su parte, asegura que tiene capacidad para cumplir con los contratos vigentes y seguir abasteciendo a sus clientes internacionales.
De hecho, el gobierno ruso ya adelantó que podría aumentar los envíos de crudo a esos países si la crisis en Medio Oriente termina afectando el suministro global. Sin embargo, analistas del sector energético señalan que, aunque los precios altos podrían mejorar los ingresos de Rusia, eso no alcanzaría para compensar por completo el impacto económico de las sanciones occidentales y de la guerra en Ucrania
