Trump reconoce abiertamente que quiere apoderarse del petróleo de Irán y el barril sube a U$S 116

La suba se explica por la escalada bélica y las declaraciones de Donald Trump, que vuelven a meter presión sobre los mercados energéticos globales.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

Los precios internacionales del petróleo arrancan la semana en alza y vuelven a encender alarmas: este lunes, el barril trepa hasta los US$116, impulsado por la intensificación del conflicto en Medio Oriente y un nuevo capítulo en la retórica del presidente estadounidense Donald Trump, que agitó el escenario con su intención de “quedarse con el petróleo de Irán”.

 

En ese contexto, el Brent —referencia en Europa— registra un salto de hasta el 3,5% y se ubica en los 116 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), tomado como referencia en Estados Unidos, también muestra una suba del 2% y alcanza los 101 dólares.

 

El repunte no es menor: ambos indicadores acumulan una suba superior al 50% en lo que va de marzo, luego del estallido del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. Antes del inicio de la ofensiva contra Teherán, a fines de febrero, el Brent se negociaba en torno a los 73 dólares por barril.

 

La nueva escalada en los precios se da en paralelo a un endurecimiento del discurso de Trump, quien volvió a referirse al conflicto con declaraciones que generan ruido en los mercados. Entre ellas, deslizó la posibilidad de avanzar sobre la isla de Kharg, punto clave para las exportaciones petroleras iraníes, desde donde sale más del 90% del crudo del país.

“Quizás tomemos la isla de Kharg, quizás no. Tenemos muchas alternativas”, sostuvo el exmandatario, que además relativizó la capacidad de respuesta iraní al asegurar que no representarían una resistencia significativa y que una eventual operación sería sencilla.

 

Más allá de ese tono, Trump también dejó entrever que continúan las gestiones diplomáticas indirectas con Irán a través de Pakistán. Según afirmó, las conversaciones avanzan de manera favorable y no descartó un acuerdo en el corto plazo.

 

En esa línea, indicó que Teherán habría dado señales de aceptar buena parte de una lista de 15 condiciones planteadas por Washington para poner fin al conflicto. Entre los puntos más sensibles figuran el compromiso de abandonar el desarrollo de armas nucleares, la entrega de uranio enriquecido y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Esto igualmente fue desmentido por Irán.

 

Con ese telón de fondo, el líder estadounidense fijó el 6 de abril como fecha límite para que Irán defina su postura. En caso de no alcanzar un entendimiento, advirtió que podrían intensificarse los ataques contra la infraestructura energética iraní.

 

Los vaivenes en el discurso de Trump no pasan desapercibidos: generan incertidumbre y se traducen de inmediato en volatilidad en los mercados. El sector energético es uno de los más sensibles, dado el peso que tiene Medio Oriente en la producción y distribución global de petróleo.

 

A esto se suma la preocupación de los inversores por posibles interrupciones en el suministro, especialmente si el conflicto escala en zonas estratégicas. El estrecho de Ormuz, por donde circula una porción significativa del petróleo mundial, aparece como uno de los principales focos de atención.

 

En paralelo, analistas advierten que, de sostenerse esta tendencia alcista, el impacto podría trasladarse a los precios internos de combustibles en distintos países, presionando sobre la inflación y complicando los costos de producción. El escenario, por ahora, sigue atado a la evolución del conflicto y a las señales políticas que vayan surgiendo en los próximos días.

 

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