La Humanidad como Gran Hermano, por Yoel Freue

 

No hay dudas que la guerra que inició Rusia al invadir a Ucrania el pasado 24 de febrero, es la guerra con mayor exposición mediática de la historia de la humanidad. Casi al instante la población mundial tiene acceso a las imágenes y videos de lo que está ocurriendo en ese país y los actores de este conflicto pueden interactuar directamente y en tiempo real con el resto del mundo.

 

En este sentido, vemos al presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski, lanzar anuncios desde sus redes sociales, comunicar sobre lo que está sucediendo, y exhortando a los demás países a involucrarse activamente en el conflicto.

 

Por su parte, desde occidente, la voz de Putin pareciera estar más callada. No se ven tantas publicaciones del mandatario, y su voz se hace escuchar al resto del mundo a través de terceros, como lo hizo con del mandatario de Francia, con quien mantuvo una reunión de casi dos horas.

 

Es interesante ver como se desarrolla este juego de roles dentro de los medios, y como se va influyendo sobre el pensamiento de los individuos. También resulta interesante, aunque además preocupante, el rol que pasan a tener los dueños de las tecnologías que hacen que las comunicaciones sean posibles. En este sentido, personajes como Elon Musk cobran notoriedad decidiendo sobre el posible bloqueo (o no) de los medios de comunicación rusos a través de sus satélites. Podemos afirmar entonces que en esta nueva guerra, a los dos tradicionales bandos (atacantes y atacados) se le suma uno más: magnates de la comunicación.

 

Sin lugar a dudas se deberá monitorear de cerca hacia cuál de los dos bandos tradicionales, se inclina éste tercer actor y cuales serán los intereses que persiga.
La humanidad pareciera estar tomando el papel del “Gran Hermano” en una sociedad donde se manipula la información y se practica la vigilancia masiva y la represión política y social. Bajo ésta perspectiva, se tendrá que poner especial cuidado en no caer en las garras de la “Propaganda”, tan dañina durante la segunda guerra mundial, que llevó a millones de personas a enlistarse en las filas nazis.

 

Las imágenes que se ven son aterradoras y representen una realidad tangible e innegable. El miedo a una guerra nuclear no debería ser la excusa para seguir permitiendo los abusos por parte de las fuerzas rusas motivadas por los caprichos de un dictador. Algunos afirman que la neutralidad y la inacción que mantienen algunos países se debe a no querer escalar el conflicto, sin embargo, la realidad es que el conflicto ya escaló.

 

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