Guerra en Medio Oriente: Irán redobla los ataques y promete vengarse de EE:UU
En el sexto día del conflicto, Teherán lanzó nuevas ofensivas contra Israel, bases norteamericanas y otros puntos de la región. El hundimiento de una fragata iraní por parte de la Marina de EE.UU. elevó aún más el tono de las amenazas.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
En el sexto día de guerra en Medio Oriente, Irán volvió a lanzar este jueves una nueva tanda de ataques contra Israel, instalaciones militares estadounidenses y distintos puntos estratégicos de la región. La escalada llegó acompañada de fuertes advertencias desde Teherán, que acusó a Estados Unidos de cometer una “atrocidad” tras el hundimiento de un buque de guerra iraní en el océano Índico y prometió represalias.
En Israel, la jornada arrancó con alarmas antiaéreas sonando en ciudades clave como Tel Aviv y Jerusalén ante la llegada de misiles. Al mismo tiempo, la televisión estatal iraní aseguró que también hubo ataques dirigidos contra bases norteamericanas en la zona.
Por su parte, el ejército israelí informó que en las últimas 24 horas golpeó alrededor de 80 objetivos en el Líbano vinculados al movimiento Hezbollah, aliado de Irán. Además, indicó que otra serie de bombardeos dentro del territorio iraní apuntó contra plataformas de lanzamiento de misiles balísticos de largo alcance y otras instalaciones militares.
La tensión creció todavía más luego de que el canciller iraní, Abbas Araghchi, responsabilizara a la Marina de Estados Unidos por el hundimiento de la fragata IRIS Dena en el océano Índico. Según informó, el ataque dejó al menos 87 marineros iraníes muertos. En un mensaje difundido en redes sociales, el funcionario lanzó una advertencia directa: “Estados Unidos se va a arrepentir amargamente del precedente que acaba de crear”.
El conflicto comenzó el sábado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva conjunta que tuvo como objetivo a la cúpula del poder iraní. En esos ataques murió el líder supremo Ali Khamenei y también fueron alcanzadas instalaciones vinculadas al programa nuclear y al arsenal de misiles del país. Aunque desde Washington y Jerusalén dejaron entrever que el cambio de régimen podría ser uno de los objetivos, los plazos y alcances de la operación siguen siendo inciertos.
Hasta ahora, la guerra dejó un saldo que supera los 1.200 muertos en Irán, más de 70 en el Líbano y alrededor de una docena en Israel, según cifras oficiales de esos países. El impacto ya se siente más allá del frente militar: el conflicto alteró el suministro global de petróleo y gas, complicó las rutas marítimas comerciales y dejó a cientos de miles de viajeros varados en distintos puntos de Medio Oriente.
Ataque a un petrolero y alerta en rutas marítimas
La situación también empezó a complicar seriamente el tránsito marítimo. Un petrolero que navegaba frente a las costas de Kuwait habría sufrido un ataque en la madrugada del jueves, según reportó el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, organismo dependiente de la Marina británica. El informe mencionó una explosión a bordo, aunque no precisó las causas.
Irán ya utilizó en el pasado minas adheridas al casco de barcos para atacar buques en la región. Desde que empezó la guerra, los incidentes navales se concentraron principalmente en el golfo de Omán y en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo.
El impacto en los mercados no tardó en aparecer. Si bien el miércoles las bolsas estadounidenses habían mostrado cierta recuperación cuando el precio del crudo se estabilizó, este jueves el petróleo volvió a subir con fuerza. El Brent —referencia internacional— acumula un aumento cercano al 15% desde el inicio del conflicto, impulsado por las interrupciones en el tránsito marítimo.
El hundimiento de la fragata iraní
El episodio que disparó buena parte de la escalada fue el hundimiento de la fragata iraní IRIS Dena. El barco regresaba de participar en un ejercicio naval multinacional realizado en febrero bajo organización de la Marina de la India, en el que también habían intervenido fuerzas estadounidenses con un avión P-8A Poseidon especializado en guerra antisubmarina y tareas de vigilancia.
Según autoridades de Sri Lanka, 32 tripulantes lograron ser rescatados luego del ataque, mientras que la armada de ese país recuperó 87 cuerpos. El propio canciller iraní afirmó que el buque transportaba cerca de 130 marinos.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó el miércoles que el barco fue hundido por un torpedo disparado desde un submarino norteamericano. Mientras tanto, el gobierno de Sri Lanka informó que otra embarcación iraní ingresó posteriormente a sus aguas, aunque no dio detalles sobre su misión ni sobre la cantidad de personas a bordo.
Guerra en el Líbano
En el Líbano, el ejército israelí afirmó haber atacado decenas de posiciones vinculadas a Hezbollah, incluidos centros de comando en Beirut. En el campo de refugiados de Beddawi, en la ciudad costera de Trípoli, un bombardeo dejó al menos dos muertos, mientras que otras tres personas fallecieron en un ataque sobre una carretera cercana. Además, dos vehículos fueron alcanzados por drones israelíes en los suburbios del sur de Beirut, lo que dejó tres muertos y seis heridos.
Con el frente militar activo en varios países y las amenazas cruzadas en aumento, analistas internacionales advierten que el conflicto podría extenderse durante semanas o incluso meses. Por ahora, nadie parece dispuesto a bajar el tono y cada nuevo episodio suma más incertidumbre a una región que ya vive uno de los momentos más delicados de los últimos años.
Mientras tanto, el resto del mundo sigue de cerca la evolución de la guerra, especialmente por sus consecuencias económicas. El riesgo de que el estrecho de Ormuz quede parcialmente bloqueado y el petróleo continúe escalando en precio mantiene en alerta a los mercados, que temen un nuevo shock energético global si la situación sigue deteriorándose.
