Jan De Nul y Servimagnus preadjudicadas para gestionar la Hidrovía

La sociedad integrada por la empresa belga, Jan De Nul, y la argentina, Servimagnus, fue preadjudicada para realizar las obras de dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal, con un contrato de 25 años y opción a cinco más, tras un proceso licitatorio sin impugnaciones.

El Gobierno anunció la preadjudicación del contrato para la concesión de la Vía Navegable Troncal (Hidrovía) a la sociedad conformada por la compañía belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus, quienes se encargarán de las obras de dragado y balizamiento durante un período de 25 años, con la posibilidad de extenderlo por cinco años adicionales. Este paso abre una etapa de espera de siete días corridos para recibir eventuales impugnaciones formales.

 

Si no se presentan objeciones, se procederá a la adjudicación definitiva que pondrá fin al proceso, considerado clave para reactivar las obras necesarias en una vía por donde circula el 80% del comercio exterior argentino. Además, se espera una reducción inmediata de costos cercana al 15% y una modernización tecnológica integral para la navegación.

 

En la evaluación técnica, Jan De Nul obtuvo 66,20 puntos, mientras que DEME alcanzó 42,14 puntos. Ambas empresas presentaron una oferta económica idéntica, sumando 120 puntos en ese rubro. Por otro lado, la propuesta de la brasileña DTA Engenharia fue declarada "inadmisible".

 

La preadjudicación fue valorada positivamente por entidades usuarias de la vía navegable, como la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Navegación, que destacaron la necesidad de avanzar en un nuevo contrato tras 31 años sin licitación. Estas organizaciones subrayaron la importancia de "iniciar una nueva etapa de operación, inversión y mejora continua del sistema" para fortalecer la competitividad del sector productivo y el comercio exterior.

 

Jan De Nul, que lleva más de tres décadas gestionando el dragado de la Vía Navegable Troncal, realizará esta tarea con una inversión estimada en USD 10.000 millones y una facturación proyectada de USD 15.000 millones, con un retorno mínimo del 6%. En esta oportunidad, la empresa belga opera en sociedad con Servimagnus, que posee el 40% del negocio, mientras Jan De Nul mantiene el 60%.

 

El cambio de socio surge tras la salida de Emepa, vinculada a Gabriel Romero, empresario que se presentó como arrepentido en la causa Cuadernos por haber admitido el pago de una coima de USD 600.000 en 2010 para prorrogar la concesión hasta 2021. Jan De Nul negó conocimiento de esta operación y la justicia no encontró fundamentos para acusar a la compañía belga. Desde 2022 Jan De Nul fue contratado por el Estado para continuar con el servicio, generando una deuda de USD 80 millones, de los cuales aún quedan pendientes USD 35 millones que podrían ser absorbidos por la adjudicataria.

 

Con sede familiar desde 1938, Jan De Nul comenzó en el dragado en 1951 en Bélgica y actualmente opera en más de 100 países, con actividades que incluyen proyectos de infraestructura portuaria, energía offshore y recuperación de tierras. Las dragas destinadas a la hidrovía tienen un valor aproximado de entre USD 40 millones y USD 50 millones. En Argentina, la empresa también fue preadjudicada recientemente para realizar el dragado en el Canal de Pasaje y Antepuerto Norte de Puerto Buenos Aires, mostrando su continuidad en proyectos portuarios estratégicos.

 

Por su parte, Servimagnus es una firma privada argentina fundada en 2006, con capital íntegramente nacional y una amplia trayectoria en servicios portuarios, dragado, balizamiento y gestión ambiental. La compañía, liderada por la familia Román, aportará tecnología de navegación inteligente y será responsable del balizamiento y mantenimiento de ayudas a la navegación, entre otras funciones.

 

Durante el proceso licitatorio, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) emitió dictámenes señalando irregularidades en la licitación, incluyendo la falta de estudios ambientales actualizados y posibles indicios de direccionamiento. Estos informes fueron remitidos a la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº9, pero el proceso siguió adelante sin impugnaciones formales por parte de las empresas participantes y con el rechazo judicial a las denuncias presentadas.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?