América|20 de septiembre de 2021

El escándalo de la directora del FMI que podría complicar gravemente a Argentina

Kristalina Georgieva habría presionado a investigadores del proyecto Doing Business para beneficiar a China y Arabia Saudita.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Kristalina Georgieva, la actual directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), está envuelta en una serie de acusaciones que dictan que, cuando estaba a cargo del Banco Mundial desde el 2017 al 2019, presionó a investigadores del proyecto Doing Business para que mejoraran los reportes de China y Arabia Saudita y así estos países puedan capitalizar a la entidad.

 

Todo comenzó cuando, en 2018, Paul Romer, en aquel entonces economista jefe del Banco Mundial, declaró durante una entrevista con The Wall Street Journal que el estudio Doing Business tenía una metodología errónea e injusta. Como consecuencia y tras el abandono de Romer, quien ganó el Premio Nobel de Economía en ese mismo año, la entidad encargó una auditoría independiente que reveló este evento.

 

Lo interesante del conflicto es todo el trasfondo político que se oculta. De acuerdo a Mauro Mazza, analista económico en Bull Market Brokers, hay que tener en cuenta que el Banco Mundial se encuentra bajo el manejo del partido republicano, mientras que el FMI responde a los europeos.

 

Según el especialista, el partido republicano está, básicamente, en el medio de una "cacería" de todos los asesores, directores, presidentes y demás funcionarios relevantes de instituciones que utilizan el dinero estadounidense para favorecer a los chinos en base a manipulaciones.

 

El impacto en Argentina

A simple vista, podría parecer que el conflicto no involucra a la Argentina, sin embargo, el país podría verse afectado de manera indirecta. En el peor de los escenarios, el ala política estadounidense en el FMI se vería presionada para pedirle a Kristalina Georgieva que renuncie como directora del organismo multilateral para que llegue al poder alguien más cercano a los republicanos.

 

Para Mauro Mazza, si esto llegara a suceder, "sería un escándalo" y Argentina saldría altamente perjudicada porque la interlocutora más "amigable" con las políticas de Martín Guzmán, ministro de Economía, de no pedir exigentes requisitos caería y no habría una "representación blanda" de este tipo.

 

"Probablemente el FMI pida mas compromisos de Argentina y esto podría estallar en una situación critica en marzo cuando Argentina haga el tercer pago de capital", detalló el especialista. "Hoy se descuentan los pagos de septiembre y diciembre, pero no el de marzo", agregó.

 

Buscando el posible futuro del país en la propia historia local, Mazza comentó que la caída de la directora del FMI podría ser para Argentina "como el 11 de septiembre de 2001 para De la Rúa: justo cuando tenían todo cerrado para renovar préstamos, ocurre ese evento que lo cambió todo. Y argentina dejó de ser prioridad".