Tasas en baja: el plazo fijo pierde contra la inflación, pero todavía le gana al dólar
Con el impulso oficial para reactivar el crédito, los rendimientos en pesos se desinflan y obligan a los ahorristas a recalcular dónde poner la plata
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
En cuestión de semanas, el escenario para los ahorristas en pesos cambió bastante. Las tasas de interés de los plazos fijos pegaron un recorte fuerte, en línea con una estrategia oficial que busca abaratar el crédito y mover un poco la economía. El resultado es claro: hoy el rendimiento es cada vez más bajo y ya no alcanza para seguirle el ritmo a la inflación.
Para ponerlo en números concretos, los plazos fijos tradicionales están pagando entre 15% y 21,5% anual en los bancos más grandes. Traducido a 30 días, eso implica una ganancia de entre 1,2% y 1,7% mensual, bastante por debajo de la suba de precios reciente, que se mueve arriba del 2,5%.
Así, el ahorrista típico queda en una situación incómoda: si se queda en plazo fijo, pierde poder adquisitivo. Pero si mira al dólar, tampoco encuentra refugio inmediato, porque la divisa viene bastante tranquila e incluso en baja en lo que va del año.
Este doble escenario explica por qué el plazo fijo sigue teniendo algo de atractivo. No porque le gane a la inflación, sino porque al menos viene superando al dólar en el corto plazo. Para muchos argentinos, esa sigue siendo la vara principal.
Por qué bajaron tanto las tasas
La caída no es casual. Por un lado, hay más dólares en la economía por la liquidación del campo y emisiones de deuda, lo que le puso un freno a la presión cambiaria. Con un dólar estable, los bancos no necesitan seducir tanto a los ahorristas.
Por otro lado, se liberaron encajes bancarios, lo que significa que las entidades tienen más plata disponible para prestar. Esa mayor liquidez hace que el “precio del dinero” —la tasa— baje.
En ese contexto, el objetivo es claro: que el crédito sea más accesible para familias y empresas. El problema es que ese movimiento tiene un costo directo para el ahorrista conservador.
Qué hacer con los pesos en este contexto
Con tasas reales negativas, el plazo fijo tradicional dejó de ser una herramienta de ahorro en sentido estricto. Hoy funciona más como una opción de liquidez, para quien quiere mantener la plata disponible sin asumir riesgos.
Empiezan a ganar terreno otras alternativas en pesos, como los plazos fijos UVA, que ajustan por inflación y hoy están rindiendo mejor en términos reales. Claro que tienen la contra del plazo mínimo más largo.
También aparece una idea que siempre sobrevuela: mientras el dólar siga calmo, quedarse en pesos puede rendir en términos cambiarios. Pero esa estabilidad no está garantizada hacia adelante, sobre todo cuando se termine el ingreso fuerte de divisas del agro.
Bancos que más tasa pagan (de mayor a menor)
Banco Voii S.A.: 25%
Crédito Regional Compañía Financiera: 25%
Reba: 25%
Banco Meridian: 24,75%
Banco BICA S.A.: 24%
Banco del Sol: 24%
Banco Masventas S.A.: 24%
Bibank S.A.: 24%
Banco CMF S.A.: 23,25%
Banco del Chubut: 22%
Banco Columbia: 22%
Banco de Comercio: 21%
Banco de Formosa: 21%
Banco Julio S.A.: 21%
Banco Mariva: 21%
Banco Provincia de Tierra del Fuego: 21%
Banco Macro: 21,5%
Banco Provincia: 21,5%
Banco Dino S.A.: 21,5%
Banco de Córdoba: 20,75%
BBVA: 20,5%
Banco Hipotecario: 20%
Banco ICBC: 19,75%
Banco de Corrientes: 19,5%
Banco Nación: 19%
Banco Ciudad: 19%
Banco Comafi: 19%
Banco Credicoop: 18,5%
Banco Galicia: 18,25%
Banco Santander: 15%
