Ventas minoristas caen en marzo y acumulan 11 meses consecutivos en baja
Según CAME, las pequeñas y medianas empresas registraron una caída del 0,6% interanual en marzo y un retroceso del 3,6% en el primer trimestre, con cinco de siete rubros afectados y un clima de inversión negativo.
Las ventas en comercios minoristas de pequeñas y medianas empresas sufrieron una caída del 0,6% en marzo de 2026 respecto al mismo mes del año anterior, marcando así 11 meses consecutivos con números negativos, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Además, en la comparación mensual, la actividad comercial mostró una contracción del 0,4%. Estos resultados llevaron a que en el primer trimestre del año el indicador acumulado registrara una baja del 3,6%.
El informe de CAME destacó que cinco de los siete sectores relevados presentaron pérdidas interanuales, mientras que seis de cada diez empresarios consideran que el momento no es propicio para realizar inversiones. En cuanto a la situación general, el 50,8% de los comercios indicó que su estado se mantuvo estable en comparación con el año pasado, pero un 42,2% manifestó un empeoramiento.
Los sectores más afectados fueron aquellos vinculados al consumo postergable. El rubro de perfumería lideró las pérdidas con una caída del 9,8%, debido a la inflación específica que limitó la compra de productos de estética y cuidado personal, lo que provocó una reducción en el volumen de unidades vendidas. En este contexto, los hogares priorizaron gastos en artículos de higiene básica y postergaron la adquisición de bienes suntuarios.
Otro sector con fuerte contracción fue el de bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, que cayó un 8,3%. La prioridad de los presupuestos familiares se volcó hacia gastos escolares y de subsistencia, retrasando la renovación de mobiliario y artículos decorativos. Además, se registró una menor afluencia de clientes en locales físicos y una intensa competencia por parte de canales informales. En alimentos y bebidas, la baja fue más moderada, con una caída del 0,9%, en un escenario donde el consumo se orienta hacia productos esenciales.
En contraste, dos sectores lograron mantener un crecimiento: ferretería, materiales eléctricos y de construcción aumentaron un 2%, y farmacia creció un 1,1% interanual. Estos avances se atribuyen a gastos ligados al mantenimiento del hogar y a la demanda estacional de productos de salud. Los comerciantes también advirtieron que el incremento en costos fijos, como servicios, combustibles y logística, impactó negativamente en sus márgenes de rentabilidad durante marzo.
De cara a los próximos meses, las expectativas se mantienen cautas. Según CAME, el 48% de los comerciantes prevé que las ventas se mantendrán estables, mientras que un 39,7% espera una mejora y un 12,4% anticipa una caída. El panorama para la inversión tampoco es alentador: el 59,1% de los empresarios considera que el escenario actual no es adecuado para nuevos desembolsos, frente a un 13,1% que lo interpreta como una oportunidad y un 27,7% que no tiene una definición clara.
El informe también reflejó cambios en los hábitos de consumo y en la operación comercial. La pérdida del poder adquisitivo y el aumento de los costos operativos limitan el volumen de ventas y fomentan una demanda más selectiva. En ese marco, el financiamiento mediante tarjetas de crédito y promociones bancarias se consolida como una herramienta clave para sostener la actividad.
Por último, la entidad comenzó a relevar el desempeño de comercios con modalidad mixta, que combinan ventas en locales físicos y online, para entender mejor las dinámicas actuales del mercado minorista. CAME destacó que la prolongada caída refleja la incertidumbre económica y la necesidad de políticas que impulsen el consumo y la inversión para revertir esta tendencia negativa en el corto plazo.
