Secretario de Energía de EE.UU. afirma que producción petrolera de Venezuela podría crecer 30%

Chris Wright comunicó a ejecutivos en Davos que la producción venezolana de crudo, actualmente en 900.000 barriles diarios, puede aumentar significativamente pese a los desafíos estructurales y sanciones vigentes.

En el marco del Foro Económico Mundial celebrado en Davos, Suiza, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, manifestó ante ejecutivos de la industria petrolera que Venezuela tiene la capacidad de incrementar su producción de crudo en un 30% respecto a los niveles actuales de 900.000 barriles por día. Este anuncio se produce en un contexto marcado por el objetivo del gobierno estadounidense, liderado por el presidente Donald Trump, de aumentar el control y la producción de los recursos petroleros venezolanos tras la captura del líder Nicolás Maduro en una operación realizada a principios de enero.

 

Históricamente, Venezuela fue un actor relevante en el mercado petrolero mundial, llegando a producir 3,5 millones de barriles diarios en la década de 1970, cifra que representaba un 7% del suministro global. Sin embargo, la combinación de sanciones y falta de inversión ha provocado un descenso, reduciéndose a apenas el 1% de la producción mundial actual.

 

El presidente Trump ha anunciado planes para reconstruir la industria petrolera venezolana mediante un proyecto valorado en USD 100.000 millones. Hasta el momento, su administración ha extraído 50 millones de barriles de petróleo venezolano, parte de los cuales se comercializan en el mercado abierto.

 

Además, Wright sostuvo su encuentro a puerta cerrada con altos ejecutivos petroleros en Davos, luego de que Trump también los convocara en la Casa Blanca a principios de mes. En esa reunión, Darren Woods, CEO de Exxon, indicó que para atraer inversiones sería necesario que Venezuela modifique su marco legal.

 

No obstante, varios analistas y líderes del sector han expresado dudas sobre la rapidez con la que la producción podría recuperarse, debido a que la infraestructura petrolera venezolana requiere una inversión millonaria y un proceso de reconstrucción que tomaría años. Otro desafío es que las reservas venezolanas están entre las más costosas del mundo para explotar debido a la naturaleza pesada y espesa de su crudo, lo que demanda tecnología especializada para su extracción, transporte y refinación.

 

Wright destacó que, pese a las sanciones, la cooperación internacional y la inversión privada podrían acelerar la recuperación. Sin embargo, advirtió que el proceso dependerá de la estabilidad política y la implementación de reformas estructurales en el sector energético venezolano. No obstante, expertos advierten que las tensiones políticas y las sanciones vigentes podrían limitar este crecimiento, retrasando la recuperación del sector y manteniendo la volatilidad en los mercados energéticos internacionales.

 

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