Respaldo del FMI al rumbo económico y visita clave en febrero para revisar el acuerdo
El Fondo destacó la baja de la inflación, el nuevo esquema cambiario y los avances en reformas. También confirmó que una misión técnica llegará a Buenos Aires el mes próximo para evaluar el programa.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Fondo Monetario Internacional volvió a enviar señales positivas hacia la Argentina. El organismo elogió la evolución del programa económico, subrayó la fuerte desaceleración de la inflación durante 2025, el nuevo régimen cambiario orientado a recomponer reservas y los pasos que viene dando el Gobierno en materia de reforma laboral. Además, confirmó que en febrero una misión del FMI desembarcará en Buenos Aires para revisar el acuerdo vigente.
“Vemos que el programa comenzó sobre bases sólidas, con un progreso sostenido y esfuerzos claros de estabilización que ayudan a reforzar la confianza del mercado”, afirmó la vocera del Fondo, Julie Kozack. Según detalló, tras la contracción de 2024, la economía argentina habría crecido 4,5% en 2025, mientras que la inflación cayó desde niveles de tres dígitos en 2023 hasta ubicarse cerca del 30% interanual hacia fines del año pasado, el registro más bajo en ocho años.
En ese contexto, el FMI también valoró la sanción de la Ley de Presupuesto 2026, un logro luego de dos años sin una norma de este tipo aprobada por el Congreso. Kozack remarcó que el Presupuesto es consistente con el ancla fiscal de equilibrio cero y destacó, además, las negociaciones en torno a la reforma laboral que el Senado retomará en febrero, pese a que en diciembre el oficialismo no logró los votos necesarios para avanzar.
Otro punto central del mensaje del organismo estuvo puesto en la acumulación de reservas, un tema que había generado alertas a fines del año pasado. La vocera del Fondo reconoció el “esfuerzo” realizado por el Gobierno para revertir esa dinámica, apoyado en los cambios recientes del esquema cambiario y monetario, incluido el programa de compras preanunciadas del Banco Central.
Hace apenas un mes, el equipo económico ajustó su estrategia: decidió actualizar las bandas cambiarias en función de la inflación pasada y habilitar las compras del Banco Central desde el 2 de enero. Con ese giro, la autoridad monetaria ya sumó alrededor de US$ 515 millones en apenas ocho ruedas. El nuevo esquema convivió, por ahora, con un dólar en baja —el minorista retrocedió a la zona de $1.475— y un riesgo país que se mantiene elevado, cerca de los 600 puntos.
La política anterior, que impedía al Central comprar divisas hasta que el tipo de cambio tocara el piso de la banda y limitaba su intervención, dejó como saldo reservas netas negativas por unos US$ 14.000 millones. Dado que la meta acordada con el FMI para diciembre era de -US$ 3.500 millones, el desvío habría superado los US$ 10.000 millones.
Con este telón de fondo, el Gobierno aguarda la llegada de la misión técnica del Fondo, prevista para febrero. Kozack confirmó que la segunda revisión del programa se realizará “en algún momento de ese mes” y que allí se discutirán los objetivos y eventuales “waivers”, en referencia a una posible dispensa por el incumplimiento de la meta de reservas de diciembre.
