Patentes en CABA: por qué algunas boletas de enero tuvieron aumentos superiores al 100%
La Ciudad actualizó la base de valuaciones y aplicó cambios normativos previos, lo que provocó incrementos desiguales en el impuesto a las patentes, aunque la alícuota no se modificó.
Con el inicio del calendario fiscal 2026, los propietarios de vehículos radicados en la Ciudad de Buenos Aires comenzaron a recibir las boletas del impuesto a las patentes. En varios casos, se registraron incrementos notables, incluso con subas que superan el 100% en comparación con el año anterior, lo que generó numerosas consultas y reclamos.
Desde la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) aclararon que la tasa impositiva no sufrió modificaciones, sino que el ajuste se explica por una actualización en la valuación fiscal de los vehículos, que es la base para calcular el monto a pagar. Esta revisión en la base de cálculo es la principal causa de los aumentos detectados en parte del padrón.
Según datos oficiales, el padrón porteño incluye 1.058.310 vehículos. De ese total, un 16% experimentará aumentos en el impuesto, otro 16% verá una disminución, y el 68% restante mantendrá el mismo valor que en 2025. En números absolutos, 171.427 autos subieron de tramo, 169.139 bajaron y 717.744 no registraron cambios.
Uno de los elementos clave en este ajuste fue la modificación de la fuente para calcular la valuación fiscal. Desde 2026, la Ciudad dejó de usar los datos de la Dirección Nacional del Registro de la Propiedad Automotor (DNRPA) y pasó a tomar como referencia los valores proporcionados por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). Esta decisión se tomó para corregir desactualizaciones en la base anterior y reflejar con mayor precisión los precios actuales del mercado automotor.
Vehículos con más de una década de antigüedad vieron incrementos pronunciados en el monto a pagar, pese a que la alícuota se mantuvo sin cambios. En promedio, la alícuota efectiva en el padrón es del 3,5%, concentrándose el 81% de los vehículos en las tres escalas iniciales del impuesto.
Además, en 2026 comenzó a aplicarse un cambio normativo aprobado en diciembre de 2024 por la Legislatura porteña. La Ley 6825 estableció un régimen de exenciones temporales para vehículos híbridos. Durante el primer año de radicación, estos autos estuvieron exentos del impuesto. Tras ese período, los híbridos con valuación fiscal alta comenzaron a tributar el impuesto completo, con un umbral actualizado a $91.150.000 para este ejercicio.
Desde AGIP aclararon que no se eliminaron beneficios, sino que se avanzó conforme al cronograma previsto en la ley. Para híbridos con valuaciones menores, se mantiene un esquema gradual: dos años sin pago y luego reducciones progresivas hasta alcanzar el 100% del impuesto a partir del sexto año. En contraste, los vehículos eléctricos continúan con la exención total, al igual que otros casos contemplados por la normativa vigente.
En cuanto a descuentos y exenciones, para 2026 siguen vigentes varias bonificaciones: un 10% por pago anticipado anual, otro 10% por buen cumplimiento en 2025 y un 8,33% para quienes adhieran al débito automático antes del 30 de abril. Además, permanecen exentos del impuesto personas con discapacidad, excombatientes de Malvinas, vehículos eléctricos y autos con más de 25 años de antigüedad.
La primera cuota del impuesto vence en febrero, con fechas diferenciadas según la terminación del dominio. Desde AGIP recomendaron revisar las boletas y, en caso de dudas, consultar los canales oficiales para verificar la valuación fiscal aplicada a cada vehículo.
En caso de detectar errores o inconsistencias, AGIP habilitó un sistema de reclamos online para agilizar la revisión. Además, aconsejan planificar los pagos para aprovechar descuentos y evitar intereses por mora en las cuotas siguientes.
En tanto, expertos señalan que la actualización busca mayor equidad, aunque genera impacto en contribuyentes con vehículos antiguos o de alta valuación. Recomiendan revisar detalladamente cada caso para evitar sorpresas y aprovechar beneficios vigentes antes de la fecha de vencimiento.
