El Gobierno dio de baja a 13 prepagas más y ya suman 40 este año en un proceso de revisión
La Superintendencia de Servicios de Salud canceló registros provisionales y rechazó inscripciones definitivas de prepagas que no cumplieron con los requisitos legales para operar en el sistema de medicina privada.
En lo que va de 2026, el Gobierno ha dado de baja a un total de 40 empresas de medicina prepaga que no cumplieron con los requisitos para operar en el sistema privado de salud. Este jueves, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) inició el procedimiento formal para cancelar los registros provisionales y rechazar las solicitudes de inscripción definitiva de otras 13 prepagas.
La medida fue oficializada mediante un edicto publicado en el Boletín Oficial, con la firma de Silvia Noemí Viazzi, Secretaria General de la SSS. En este documento se comunica a los usuarios la exclusión de las entidades afectadas y se da inicio a las instancias administrativas correspondientes.
Según explicó la SSS, estas empresas no completaron el proceso exigido por la normativa vigente para obtener la habilitación definitiva. La Ley 26.682 establece que las prestadoras de medicina privada deben presentar documentación respaldatoria, información financiera y datos sobre sus afiliados para garantizar la transparencia y el control en el mercado.
Este nuevo grupo de bajas se suma a las cuatro exclusiones que el Gobierno realizó el 20 de enero, lo que eleva a 40 el total de prepagas dadas de baja en lo que va del año. Las autoridades enmarcan estas acciones dentro de un plan de depuración y actualización del padrón de prestadores que comenzó en 2024 y que busca un reordenamiento del sistema de salud privada.
El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, respalda estas decisiones como parte de una política orientada a mejorar la calidad y la transparencia del sistema, asegurando que solo operen aquellas empresas que cumplan con los requisitos legales y administrativos. Las empresas afectadas tienen un plazo para presentar descargos y regularizar su situación. Mientras tanto, sus afiliados deberán buscar alternativas para garantizar la continuidad de sus coberturas médicas sin interrupciones.
Desde la SSS reiteraron que estas medidas buscan proteger a los usuarios y fortalecer la regulación del sector. Además, se intensificarán las auditorías para evitar irregularidades y garantizar un sistema de salud privado más transparente y confiable.
