El Gobierno refinanció toda la deuda en pesos y redujo las tasas de corto plazo

En la licitación de esta semana, el Tesoro renovó $10,34 billones con un rollover del 124,20%, captando un excedente cercano a $2 billones y logrando tasas más bajas en los instrumentos de corto plazo.

El Gobierno consiguió refinanciar la totalidad de la deuda en pesos que vencía esta semana, logrando además captar un excedente aproximado de $2 billones para fortalecer sus finanzas. Durante la licitación, se ofrecieron 10 bonos en pesos con diferentes tipos de ajuste, recibiendo pedidos por un total de $11,17 billones y adjudicando $10,34 billones, lo que implica un rollover del 124,20% respecto de los vencimientos del día.

 

Los compromisos inmediatos que el Tesoro debía afrontar ascendían a unos $8,3 billones, monto que fue reducido previamente mediante canjes con tenedores privados y organismos públicos. Gracias a esta operación, el Tesoro incrementó sus reservas en pesos, que la semana pasada habían descendido hasta $2,3 billones.

 

Las tasas pactadas en esta licitación se ubicaron entre el 42,41% y el 34,36% nominal anual para los instrumentos a tasa fija, mientras que para los papeles ajustados por inflación (CER) oscilaron entre el 7,83% y el 8,75%. Estos niveles representaron primas de entre el 0,4% y el 3,4% en comparación con los valores del mercado secundario, lo que favoreció el éxito en la captación.

 

Se destacó la concesión de un premio en el tramo corto, mientras que para los plazos más largos las tasas se mantuvieron alineadas con las cotizaciones del mercado. El bono Lecap S16M6 fue el más demandado, representando el 48% del financiamiento total.

 

Adicionalmente, el Gobierno pagó una sobre tasa del 6,24% por un bono a tasa variable (Tamar). A su vez, otra del 6,02% en una colocación marginal, por apenas $100.000 millones, de un bono indexado según la variación del tipo de cambio real.

 

La operación refleja una estrategia para mejorar el perfil de vencimientos y aliviar la presión financiera en el corto plazo. Analistas destacan la señal positiva para el mercado local. La mejora en las condiciones de financiamiento contribuye a la estabilidad macroeconómica y permite al Ejecutivo planificar con mayor holgura el manejo del gasto público en los próximos meses, en un escenario donde la inflación y el tipo de cambio siguen siendo variables clave.

 

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