El Gobierno les quitó el beneficio antidumping a dos importadoras de China y Brasil
Economía detectó que dos empresas vendían por debajo de los valores acordados y les sacó la exención. Ahora deberán pagar nuevamente aranceles antidumping completos.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Ministerio de Economía decidió dar de baja los beneficios que tenían dos empresas importadoras de porcellanato, luego de detectar que no respetaron las reglas del juego en materia de precios. A partir de ahora, deberán volver a pagar aranceles antidumping completos para poder ingresar sus productos al país.
La medida quedó oficializada a través de la Resolución 346/2026, publicada en el Boletín Oficial. Con esta decisión, la cartera que encabeza Luis Caputo dejó sin efecto la exención arancelaria que tenían la firma brasileña Mohawk Revestimentos Cocal Do Sul y la compañía china Foshan Junjing Industrial.
Según surge del análisis técnico, la decisión se basó en un informe negativo de la Comisión Nacional de Comercio Exterior, que evaluó el cumplimiento de los compromisos asumidos por las empresas. En concreto, se detectó que ambas vendían sus productos por debajo del precio mínimo que habían prometido respetar.
Para decirlo en términos simples: las firmas habían conseguido permiso para importar sin pagar el recargo antidumping, pero a cambio debían mantener ciertos precios. Al no cumplir con ese requisito, perdieron el beneficio.
El esquema venía funcionando desde agosto de 2024, cuando el Gobierno decidió extender por dos años las medidas de protección para la industria local de cerámicos, a través de la Resolución 691/2024. Esa normativa buscaba cuidar a los fabricantes argentinos frente a la competencia externa.
Sin embargo, también se abrió una ventana para que algunas empresas pudieran seguir importando sin ese costo extra, siempre y cuando presentaran lo que se conoce como “compromisos de precios”. Es decir, se comprometían a no vender por debajo de un valor determinado.
El informe técnico también aclaró que no todas las empresas quedaron bajo sospecha. Otras firmas brasileñas lograron justificar pequeñas diferencias detectadas en sus precios, argumentando que se trataba de muestras sin valor comercial o errores menores en la clasificación de los productos.
Los productos alcanzados por esta medida corresponden a una categoría amplia dentro del rubro cerámico, que incluye desde piezas más simples hasta otras de mayor valor estético, como las pulidas o satinadas.
Más allá del caso puntual, la decisión refleja un endurecimiento en los controles sobre las importaciones en sectores sensibles para la industria nacional. El Gobierno busca evitar prácticas que puedan considerarse competencia desleal, sobre todo en rubros donde la producción local tiene peso.
En términos prácticos, esto también puede tener impacto en el mercado interno: al encarecerse la importación de estos productos, es posible que haya ajustes en los precios o cambios en la oferta disponible, algo que tanto consumidores como empresas del sector van a seguir de cerca en los próximos meses
