Fitch mejora la nota de la deuda argentina y la deja más cerca de volver a los mercados

La calificadora subió un escalón la calificación del país y mantuvo perspectiva estable. Destacó avances fiscales y externos, aunque advirtió por inflación, reservas y riesgos políticos.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

La agencia Fitch Ratings decidió darle un voto de confianza a la Argentina y mejoró la calificación de su deuda soberana. El país pasó de CCC+ a B-, un paso que, si bien no es definitivo, marca una señal positiva en medio del proceso de reordenamiento económico.

 

Además, la calificadora dejó la perspectiva en “estable”, lo que en la práctica implica que no espera cambios en la nota al menos en los próximos seis meses, siempre y cuando no haya sobresaltos en el escenario económico o político.

 

Qué vio Fitch para subir la nota

 

Desde la agencia explicaron que la mejora se apoya en varios factores. Por un lado, remarcaron un ordenamiento más sólido de las cuentas fiscales y externas. También destacaron avances en reformas económicas y un superávit comercial fuerte, empujado en buena medida por el sector energético.

 

Para 2026, proyectan que la economía crezca alrededor de 3,2%. Sin embargo, no todo es color de rosa: Fitch puso el foco en problemas que siguen presentes, como la inflación alta, el nivel todavía bajo de reservas netas y la incertidumbre política de cara a las elecciones de 2027.

 

La noticia se conoció en paralelo a un nuevo viaje del presidente Javier Milei a Estados Unidos, donde participará de la conferencia global del Instituto Milken en Los Ángeles.

 

Un paso importante, pero no definitivo

 

La mejora en la calificación es relevante porque acerca a la Argentina a niveles que supo tener años atrás, como en 2016 durante la gestión de Mauricio Macri. En términos concretos, deja al país mejor parado para intentar volver a financiarse en los mercados internacionales.

 

En su informe, Fitch señaló que espera que el Gobierno logre asegurar financiamiento para cumplir con sus compromisos de deuda, algo clave para sostener la estabilidad en los próximos años.

 

Sin embargo, también dejó en claro que todavía hay límites. La calificadora advirtió que la economía argentina sigue siendo vulnerable a cambios en la confianza, en parte por su historial de crisis y por una liquidez internacional que todavía no termina de fortalecerse.

 

Reservas, superávit y reformas en el radar

 

El informe también hace un repaso de la gestión actual y menciona avances legislativos y reformas impulsadas por el oficialismo, como cambios laborales y medidas orientadas a atraer inversiones, sobre todo en sectores como energía y minería.

 

En el frente externo, Fitch subrayó una mejora estructural: la Argentina se está consolidando como exportador neto de energía. Esto ayudó a que el superávit comercial del primer trimestre alcance los 5.500 millones de dólares, muy por encima del año pasado.

 

También destacaron las compras de divisas por parte del Banco Central de la República Argentina, que ya superan los 7.000 millones de dólares en lo que va del año. Según la agencia, ese ritmo podría acelerarse en los próximos meses con el ingreso de dólares de la cosecha.

 

Aun así, el diagnóstico es prudente. Las reservas brutas crecieron, pero no al mismo ritmo, en parte por los pagos de deuda. Y si se descuentan compromisos en moneda extranjera, el nivel de reservas netas sigue siendo bajo.

 

De cara a los próximos meses, el desafío será consolidar estas mejoras sin perder el control de variables sensibles como la inflación y el tipo de cambio. La expectativa de Fitch es que las reservas sigan subiendo y que el programa económico mantenga cierto orden.

 

En paralelo, el frente político también juega su partido. A medida que se acerque el calendario electoral de 2027, el margen para sostener reformas y disciplina fiscal podría ponerse a prueba. Ahí es donde el mercado suele reaccionar rápido.

 

 

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