El Banco Nación vuelve al mercado de capitales tras 30 años y lanza bonos para captar ahorro

La entidad oficial saldrá a buscar fondos con instrumentos en pesos, dólares y ajustados por inflación, con el foco puesto en impulsar el crédito y atraer a pequeños inversores. 

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

Después de tres décadas sin pisar fuerte en este terreno, el Banco Nación decidió volver al mercado de capitales con una propuesta concreta: emitir deuda para financiar el crecimiento del crédito y, al mismo tiempo, ofrecerle al público nuevas alternativas para invertir.

 

La movida incluye la colocación de tres tipos de bonos en la plaza local: uno en pesos, otro en dólares y un tercero atado a la inflación mediante UVA. La licitación se llevará adelante entre miércoles y jueves de esta semana, en una operación que marca un giro relevante en la estrategia de la principal entidad pública del país.

 

Desde el banco, que hoy conduce Darío Wasserman, remarcaron que la iniciativa busca matar dos pájaros de un tiro: por un lado, generar opciones de inversión para los ahorristas; por el otro, reforzar la capacidad de prestar dinero a distintos sectores de la economía. En ese esquema entran desde PyMEs con planes de expansión hasta familias que apuntan a la vivienda propia, pasando por productores que necesitan financiamiento.

 

Quiénes pueden participar y cómo será la colocación

 

La emisión estará a cargo del propio Banco Nación junto con otras entidades del sistema financiero como Santander, Galicia, BBVA, Macro Securities y Nación Bursátil. Podrán participar tanto personas como empresas, sin necesidad de ser clientes del banco.

 

Eso sí, quienes no operen habitualmente con la entidad deberán cumplir con los requisitos básicos del mercado: abrir una cuenta comitente y validar su perfil como inversor, algo estándar para este tipo de operaciones.

 

La apuesta inicial es captar al menos 50 millones de dólares, aunque el monto podría escalar hasta los 1.500 millones si la demanda acompaña. Es decir, hay margen para ampliar la colocación si el interés del mercado responde.

 

Tres opciones según el perfil del inversor

 

El menú de instrumentos apunta a distintos perfiles. Por un lado, habrá un bono en pesos (Clase 1) a 12 meses, con tasa variable vinculada a la TAMAR, pago de intereses cada tres meses y devolución del capital al final. En este caso, el piso de entrada es de un millón de pesos.

 

También se ofrecerá un bono en dólares (Clase 2) a tres años, con tasa fija a definir en la licitación. Pagará intereses semestrales y devolverá el capital al vencimiento. El monto mínimo para entrar es de 1.100 dólares.

 

La tercera alternativa es un bono UVA (Clase 3), ajustado por inflación, con un plazo de 24 meses. Tendrá tasa fija a licitar, intereses trimestrales y una devolución del capital en cuotas a partir del mes 12, lo que le da un esquema más escalonado.

 

Según explicaron desde la entidad, los fondos que se obtengan se volcarán directamente a la economía real. La idea es canalizarlos hacia financiamiento productivo, créditos para vivienda, impulso a exportadores y apoyo a economías regionales.

 

En ese sentido, la emisión también apunta a diversificar las fuentes de financiamiento del banco, que históricamente dependió más de los depósitos. Con esta jugada, busca sumar una vía adicional para sostener su actividad crediticia.

 

Más allá de lo técnico, el regreso del Banco Nación al mercado de capitales tiene una lectura más amplia. No es solo una colocación puntual, sino una señal de que la entidad quiere jugar un rol más activo en el sistema financiero, tanto del lado del crédito como del ahorro.

 

Para los inversores, especialmente los más chicos, aparece una opción con respaldo estatal en un contexto donde no sobran alternativas claras para proteger el capital. Habrá que ver cómo responde el mercado, pero el movimiento ya marca un cambio de clima.

 

 

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