Tesla cambia de rumbo: menos autos eléctricos y más robots, IA y conducción autónoma

Elon Musk anunció un salto histórico en inversiones, pero la plata no va a ir a los eléctricos de siempre. La empresa redobla la apuesta por los robotaxis, la conducción autónoma y hasta robots humanoides.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 3 horas

Tesla decidió cambiar de carril a fondo. La compañía de Elon Musk planea más que duplicar su gasto de capital este año, llevándolo a un récord de más de 20.000 millones de dólares, aunque con una aclaración clave: casi nada de esa plata irá al negocio tradicional de vender autos eléctricos manejados por personas. La prioridad ahora pasa por proyectos todavía en desarrollo, como los vehículos totalmente autónomos y los robots humanoides.

 

El anuncio llegó en la última llamada con inversores, donde quedó claro que Tesla, que el año pasado perdió el liderazgo mundial en ventas de autos eléctricos frente a la china BYD, está reconfigurando su estrategia. Según Musk, incluso dejarán de fabricar los Model S y Model X para usar ese espacio en la planta de California en la producción de robots Optimus. “Este va a ser un año enorme en capex. Estamos invirtiendo fuerte para un futuro épico”, dijo el CEO, sin medias tintas.

 

La mayor parte de esa montaña de dólares se va a destinar a nuevas líneas de producción del Cybercab, un vehículo autónomo sin volante ni pedales, al demorado camión Tesla Semi, a los robots Optimus y a fábricas vinculadas a baterías y refinado de litio. Así lo detalló el director financiero, Vaibhav Taneja, quien dejó en claro que el foco está puesto en todo lo que tenga que ver con inteligencia artificial.

 

Aunque hoy Tesla sigue dependiendo de los autos eléctricos “de toda la vida” para sostener sus ventas, su valuación bursátil juega en otra liga, más cercana a la de las grandes tecnológicas que a la de las automotrices clásicas. Buena parte de ese valor se apoya en la fe de los inversores de que Musk va a cumplir su promesa de robotaxis y robots humanoides impulsados por IA. En ese contexto, las acciones de la empresa subieron casi 3% en el premarket tras conocerse el anuncio.

Para varios analistas, el mensaje es claro: el negocio de los autos ya no es el centro. “La historia grande es la transición del modelo de negocio”, explicó Scott Acheychek, de REX Financial, apuntando directamente a la conducción autónoma. En la misma línea, desde Zacks Investment Research calificaron el gasto como “necesario”, sobre todo si Optimus aspira a ser un producto masivo algún día.

 

El salto es fuerte: los más de 20.000 millones proyectados duplican ampliamente los 8.500 millones del año pasado y superan por lejos el récord previo de 11.300 millones. Tesla tiene espalda para hacerlo: cuenta con más de 44.000 millones de dólares en caja, aunque no descarta endeudarse más adelante para seguir financiando estas apuestas.

 

Musk, fiel a su estilo, cerró con una frase que mezcló dramatismo y urgencia. Dijo que algunas de estas inversiones no se hacen “por diversión”, sino “por desesperación”, especialmente en áreas como el refinado de litio y materiales clave para baterías. En otras palabras, Tesla acelera porque siente que, si no lo hace ahora, puede quedarse atrás en la carrera tecnológica que viene.

 

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