Meta va a fondo con la IA e invierte una fortuna para ir por la “superinteligencia”

Zuckerberg abrió la billetera como nunca, el mercado aplaudió y las acciones volaron. La empresa apuesta fuerte a la inteligencia artificial mientras la caja publicitaria sigue bancando el negocio.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 3 horas

Meta, la dueña de Instagram, Facebook y WhatsApp, arrancó el año a fondo: este miércoles anunció que va a aumentar su gasto de capital un 73%, con la mira puesta en un objetivo tan ambicioso como polémico: la llamada superinteligencia. La idea es avanzar hacia una inteligencia artificial hiperpersonalizada para sus miles de millones de usuarios. A Wall Street le gustó el plan: las acciones subieron cerca de 8% en las primeras operaciones del mercado.

 

El respaldo no es casual. La compañía cerró el último trimestre del año con un salto del 24% en los ingresos publicitarios, su principal fuente de plata, y además anticipó que el primer trimestre de este año va a venir mejor de lo que esperan los analistas. En criollo: Meta sigue facturando fuerte y eso le permite jugar fuerte.

 

“Este va a ser un gran año para ofrecer superinteligencia personal, acelerar nuestra infraestructura y redefinir cómo va a funcionar Meta en el futuro”, dijo Mark Zuckerberg en la llamada con analistas. Según explicó la empresa, para 2026 espera un gasto de capital de entre 115.000 y 135.000 millones de dólares, muy por encima de lo que el mercado calculaba y lejos de los 72.220 millones que gastó el año pasado.

 

Gran parte de esa plata se va en infraestructura: centros de datos para IA, pagos a proveedores de nube como Google, más depreciación de activos y mayores costos operativos. Todo eso hizo que el Capex creciera 49%, bastante más rápido que los ingresos, lo que recortó el margen operativo en unos 7 puntos porcentuales.

 

Meta llegó algo más tarde a la carrera de la IA que otros gigantes, pero ahora pisa el acelerador sin medias tintas. La apuesta es construir varios centros de datos gigantes para sostener modelos cada vez más demandantes de poder de cálculo. Por ahora, esa fiesta la sigue pagando la publicidad: solo en el cuarto trimestre facturó 58.140 millones de dólares, contra 46.780 millones del mismo período del año anterior.

 

En paralelo, la empresa sigue moviendo fichas en el tablero de las redes. Sumó anuncios en WhatsApp y Threads, metiéndose de lleno en la pelea con X (ex Twitter), mientras que Reels de Instagram sigue dando batalla contra TikTok y YouTube Shorts en el negocio de los videos cortos. Para algunos inversores, la ecuación cierra. “Meta no está cara si mirás los números. La guita hoy la hace el negocio tradicional, potenciado por la infraestructura de IA”, explicó John Belton, de Gabelli Funds.

Mirando para adelante, la empresa espera ingresos de entre 53.500 y 56.500 millones de dólares en el primer trimestre, bastante más de lo que proyecta el consenso del mercado. Si la publicidad sigue rindiendo y la IA empieza a mostrar resultados, Meta parece decidida a jugar fuerte para no quedarse afuera de la próxima gran ola tecnológica.

 

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