La UE activó el acuerdo con el Mercosur y empieza a moverse el comercio global

Con la ratificación de Argentina y Uruguay, Bruselas puso en marcha la aplicación provisoria del tratado. Aunque faltan avales internos y la firma de Brasil y Paraguay, ya se abren rebajas de aranceles y beneficios comerciales entre ambos bloques.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

La Unión Europea dio este viernes un paso clave en su vínculo con el Mercosur: comenzó a aplicar de manera provisoria el acuerdo comercial tras la ratificación formal de la Argentina y Uruguay. La jugada apunta a ganar tiempo y terreno en un escenario global cada vez más cerrado, con subas de aranceles y tensiones comerciales en aumento.

 

Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defendió la decisión y remarcó que el consenso le permite a Europa “ser pionera”. Si bien todavía restan aprobaciones internas dentro de la UE y la ratificación de Brasil y Paraguay, el acuerdo ya habilita la baja de aranceles y la puesta en marcha de distintos capítulos comerciales. “Cuando ellos estén listos, nosotros también”, sintetizó la funcionaria.

 

En los tratados de libre comercio, la norma suele ser esperar el aval completo de los gobiernos y del Parlamento Europeo. Sin embargo, esta vez se optó por acelerar. El mes pasado, incluso, legisladores del bloque votaron avanzar con una impugnación ante el Tribunal Supremo de la UE, una movida que podría estirar la implementación plena hasta dos años. Aun así, Bruselas decidió no frenar y empezar a aplicar lo acordado.

 

El entendimiento, cerrado en enero tras casi 25 años de idas y vueltas, promete eliminar unos 4.700 millones de dólares en aranceles a exportaciones europeas. Para países como Alemania, el acuerdo es una herramienta para compensar la pérdida de negocios por las trabas comerciales de Estados Unidos y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de China en minerales estratégicos.

Del otro lado, la resistencia la encabeza Francia. El gobierno de París, respaldado por el potente lobby agrícola, advierte que el pacto podría disparar las importaciones de carne vacuna, azúcar y pollo a precios más bajos, golpeando de lleno a los productores locales. Las protestas en el campo francés ya marcaron ese malestar en más de una oportunidad.

 

En la Argentina, el acuerdo ya es ley. El Gobierno promulgó el tratado y lo publicó en el Boletín Oficial tras la aprobación del Senado, convirtiéndose en el primer país del Mercosur en completar ese paso. El canciller Pablo Quirno celebró la medida y destacó que la promulgación habilita a la Comisión Europea a avanzar con la aplicación provisoria. “La Argentina será próspera”, afirmó.

 

La apuesta de la administración libertaria es clara: que las nuevas reglas entren en vigencia cuanto antes y se traduzcan en más comercio, inversiones y acceso a mercados. Mientras tanto, el acuerdo empieza a caminar, aun con resistencias y debates abiertos, en un mundo donde cerrar puertas parece estar de moda y abrirlas, un acto de audacia política

 

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