La economía estadounidense creció más de un 3% en el segundo trimestre
El gasto del consumidor, que representa cerca del 70% de la actividad, mostró un desempeño moderado pero algo más sólido de lo anticipado, avanzando a un ritmo del 1,6% frente al 0,5% del trimestre previo.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
La economía estadounidense logró recuperarse en su primavera tras la contracción registrada a comienzos de 2025, afectada por las tensiones derivadas de la política comercial del presidente Donald Trump.
Según los datos revisados del Departamento de Comercio, el producto bruto interno (PBI) creció a una tasa anual del 3,3% entre abril y junio, tras caer un 0,5% en el primer trimestre. La estimación inicial apuntaba a un avance menor, del 3%.
El retroceso de comienzos de año había sido el primero en tres años y se explicó en gran medida por un aumento de importaciones antes de la entrada en vigor de nuevos aranceles. Esa dinámica se revirtió en el segundo trimestre: las importaciones se desplomaron casi un 30%, lo que añadió más de cinco puntos al crecimiento económico.
El gasto del consumidor, que representa cerca del 70% de la actividad, mostró un desempeño moderado pero algo más sólido de lo anticipado, avanzando a un ritmo del 1,6% frente al 0,5% del trimestre previo. La inversión privada, en cambio, sufrió una fuerte contracción del 13,8%, la mayor desde 2020, golpeada por la reducción de inventarios. El gasto del gobierno también bajó por segundo trimestre consecutivo, un 4,7%.
Pese a la volatilidad, una medida clave de la fortaleza subyacente de la economía, que excluye exportaciones, inventarios y gasto público, creció un 1,9%, en línea con el trimestre anterior. Este indicador refleja que, aunque la demanda interna se mantiene débil, sigue sosteniendo parte del dinamismo económico.
El repunte se da en medio de la ofensiva comercial de Trump, que impuso aranceles generalizados a las importaciones y gravámenes específicos a sectores como acero, aluminio y automóviles. Mientras el republicano los presenta como una herramienta para proteger empleos industriales y financiar sus recortes fiscales, muchos economistas alertan que encarecen los costos para empresas y consumidores, alimentando presiones inflacionarias y desalentando la inversión.
Aun así, la solidez del mercado laboral sigue siendo un factor de apoyo al consumo. Analistas prevén que el crecimiento se modere hacia tasas cercanas al 1,5% en los próximos meses, a medida que el impacto de los aranceles se traslade de forma más clara a los hogares estadounidenses.