El INTI eliminó más de 600 servicios por falta de demanda y busca optimizar recursos
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial dio de baja automática cientos de servicios poco solicitados para concentrarse en funciones estratégicas y mejorar la eficiencia del uso de fondos públicos.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) decidió eliminar más de 600 servicios que ofrecía, en el marco de una reestructuración interna orientada a optimizar los recursos estatales y enfocar su actividad en áreas clave. La medida fue oficializada mediante una resolución publicada el jueves en el Boletín Oficial, donde se aclara que esta acción no implicará mayores gastos y responde a la necesidad de adaptar la oferta tecnológica del organismo a criterios de eficiencia y simplificación administrativa.
Dada la especificidad técnica de los controles eliminados, las bajas impactan de manera transversal en diversas industrias. Las principales áreas afectadas son:
- Alimentos y Bebidas: Se suspenden ensayos microbiológicos fundamentales para la detección de patógenos, el control de contaminantes y las evaluaciones sensoriales.
- Calidad del Agua y Medioambiente: Quedan sin efecto diversos análisis de potabilidad, detección de metales pesados y control de efluentes industriales.
- Metrología y Calibración: Se elimina la certificación estatal para instrumentos industriales, equipos electrónicos y herramientas de medición.
- Materiales de Construcción: Cesan los ensayos técnicos y controles de calidad sobre insumos utilizados en la obra pública y privada.
- Combustibles: Se dan de baja los análisis de composición y calidad de naftas, gasoil y otros derivados.
- Seguridad y Transporte: Abarca la eliminación de pruebas sobre componentes eléctricos, piezas automotrices, controles en ascensores y evaluaciones de seguridad contra incendios.
Este recorte surge tras un diagnóstico realizado por la Gerencia Operativa de Servicios Industriales y la Dirección Operativa del INTI, que detectaron una baja demanda en muchos servicios, además de una superposición con prestaciones ofrecidas por el sector privado. Un informe elaborado por la Dirección de Planeamiento y Comercialización señaló que mantener esos servicios redundaba en un uso ineficiente de los fondos estatales y podía generar distorsiones en la competencia al desplazar la participación del sector privado.
La iniciativa se enmarca dentro de los lineamientos establecidos por el Decreto 891/2017, que impulsa la desburocratización y la mejora regulatoria. Bajo este marco, el INTI continuará con sus funciones de desarrollo tecnológico, asistencia y transferencia, pero concentrándose en actividades estratégicas donde su intervención sea insustituible.
Desde la publicación de la resolución, los servicios detallados en el Anexo I dejaron de prestarse de forma inmediata. Sin embargo, el organismo aseguró una transición ordenada, comprometiéndose a respetar todos los contratos y convenios vigentes hasta su culminación para garantizar la continuidad a los usuarios afectados. Además, la Dirección Operativa del INTI deberá implementar un plan integral que incluya la finalización de los servicios, la organización de la documentación técnica, la comunicación clara a los usuarios y la preservación de las capacidades críticas dentro del instituto.
Según el Consejo Directivo del organismo, esta medida no representa un achicamiento, sino una redistribución de las funciones hacia áreas donde la presencia estatal es indispensable. Se concluyó que buena parte de los servicios afectados carecían de demanda real o ya estaban cubiertos por el mercado privado.
Durante el proceso también participaron la Gerencia Operativa de Asuntos Legales y la Dirección Administrativa, que no objetaron la readecuación planteada. Finalmente, se otorgó facultades a la Dirección de Planeamiento y Comercialización para redefinir la cartera de servicios bajo estos nuevos criterios, con el objetivo de alinear la actividad del INTI a las necesidades actuales del sector productivo y fomentar una mayor competitividad.
