El Gobierno prorrogó la quita de retenciones al aluminio y al acero hasta marzo

La medida extiende por tres meses la exención de derechos de exportación para productos industriales que enfrentan fuertes barreras arancelarias en el exterior. Apunta a sostener competitividad, producción y empleo en sectores clave.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El Gobierno nacional decidió extender hasta el 31 de marzo de 2026 la eliminación de los derechos de exportación para productos de aluminio, acero y sus derivados que se vendan a países con aranceles de importación elevados. La decisión fue oficializada a través del decreto 930/2025, publicado en el Boletín Oficial.

 

La prórroga modifica el plazo original fijado en octubre, que vencía a fines de diciembre, y se inscribe dentro de la estrategia oficial de sostener la competitividad de ramas industriales consideradas estratégicas. Se trata de sectores con fuerte impacto en el empleo, alto volumen exportador y un peso relevante en la generación de valor agregado, que vienen enfrentando crecientes obstáculos comerciales en mercados externos.

 

La exención había sido establecida originalmente mediante el decreto 726/2025, que llevó a cero la alícuota del derecho de exportación para una serie de productos incluidos en la Nomenclatura Común del Mercosur. El beneficio alcanza exclusivamente a exportaciones destinadas a países que aplican aranceles “ad valorem” iguales o superiores al 45% sobre estos bienes.

 

En los fundamentos de la norma, el Ejecutivo señala que las políticas de protección comercial adoptadas por distintos países afectan de manera directa a las exportaciones argentinas. Frente a ese escenario, la eliminación temporaria de retenciones aparece como una herramienta para amortiguar el impacto del proteccionismo externo y evitar que la pérdida de competitividad termine golpeando la producción y el empleo local.

El decreto, firmado por el presidente Javier Milei, remarca la necesidad de reducir la carga impositiva sobre quienes producen y exportan, en línea con la visión económica del Gobierno. El objetivo es claro: aliviar costos para la industria nacional en lugar de sumar impuestos que limiten su capacidad de competir en mercados cerrados o altamente regulados.

 

El alcance de la exención es amplio e incluye numerosas posiciones arancelarias detalladas en el anexo del decreto original. Entre ellas figuran laminados planos de hierro o acero sin alear, aceros aleados, tubos y perfiles huecos, además de distintas manufacturas de aluminio como aluminio en bruto, barras, perfiles, alambres, chapas, tiras y hojas delgadas.

 

La norma también establece que la Secretaría de Coordinación de Producción del Ministerio de Economía será la autoridad de aplicación del régimen. Entre sus tareas estará la de dictar las normas operativas necesarias y comunicar a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) la nómina de países alcanzados por el beneficio, así como cualquier modificación que se produzca.

 

Con esta prórroga, el Gobierno vuelve a marcar un rumbo distinto en materia de política impositiva sobre las exportaciones industriales. La señal apunta a consolidar un esquema de menos retenciones y mayor previsibilidad para sectores que compiten en condiciones desiguales en el comercio internacional.

 

De cara a 2026, la apuesta oficial es que este tipo de medidas ayuden a sostener el nivel de actividad, preservar puestos de trabajo y mantener el flujo exportador, mientras se avanza en una agenda más amplia de apertura económica y reducción de impuestos considerados distorsivos para la producción.

 

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