Consumo masivo creció 2% en 2025 tras caer 16% en 2024

El consumo masivo creció en 2025 pese a la desaceleración inflacionaria y el crecimiento económico, debido a la presión de los servicios y la desigual recuperación salarial, según el informe de NielsenIQ.

En 2025, el consumo masivo en Argentina experimentó una recuperación marginal del 2% luego de una caída histórica del 16% registrada en 2024, según un informe de la consultora NielsenIQ. A pesar de que la economía nacional creció un 4% y la inflación mostró una desaceleración.

 

El estudio destaca que, aunque los indicadores macroeconómicos fueron positivos, los hogares no vieron un alivio proporcional en sus ingresos disponibles. “El ingreso disponible aún se mantiene por debajo de niveles de años anteriores y la recuperación de los salarios se presenta de forma desigual entre distintos sectores de la población”, explicó la consultora.

 

Uno de los factores que limitó esta mejora fue el aumento en las tarifas de los servicios públicos tras la reducción de subsidios, que incrementó el peso de estos gastos en el presupuesto familiar. “En los últimos años aumentó el peso de los servicios dentro del gasto familiar, lo que también limita la capacidad de consumo en otras categorías”, señaló NielsenIQ.

 

El informe también identificó una reconfiguración del gasto de las familias argentinas, donde sectores como turismo, automóviles e inmuebles comenzaron a recuperar dinamismo tras la flexibilización del contexto económico, desplazando en parte al consumo masivo dentro del presupuesto de los hogares. “El consumo masivo presentó su mayor caída desde 2001 durante el año 2024. Si bien el consumo repuntará los años siguientes, sucederá de forma muy lenta”, advirtió el reporte.

 

La recuperación del consumo en 2025 no fue homogénea a lo largo del año. El primer semestre mostró un avance, mientras que en la segunda mitad el crecimiento se desaceleró. Julián Fernández, Analytics & Insights Manager de NielsenIQ, explicó: “Durante la primera parte del año se vio una recuperación más rápida en varias categorías, pero hacia la segunda mitad del año el consumo perdió velocidad y terminó creciendo menos de lo que se proyectaba inicialmente”.

 

En cuanto a las categorías, alimentos y bebidas mantuvieron su crecimiento hacia el cierre del año, con aumentos del 2% y 2,8% respectivamente. En cambio, cosmética y limpieza mostraron una desaceleración, con incrementos del 1,8% y 3,2%. Pese a la recuperación, estas últimas categorías siguen entre un 30% y 35% por debajo de los niveles de volumen de 2017, reflejando el impacto acumulado de los ciclos económicos recientes.

 

El informe también destacó que el consumo per cápita de productos masivos, tomando como base 100 el año 2017, se ubicó en 78 en 2025, muy lejos del 91 registrado en 2017. Los salarios privados aumentaron un 30% anual, los públicos un 32%, las jubilaciones un 25% y la Asignación Universal por Hijo y tarjeta alimentaria un 18%. Sin embargo, estos incrementos no alcanzaron para compensar la suba de precios, especialmente en servicios públicos y alimentos.

 

En términos de gasto, el peso de los servicios dentro de la canasta familiar subió del 12,5% en diciembre de 2022 al 18,3% en diciembre de 2025. Mientras que la canasta alimentaria descendió del 49,6% al 46,9% en el mismo período.

 

Finalmente, el consumo masivo perdió protagonismo en el presupuesto familiar debido a la mayor disponibilidad de otros bienes y servicios. Por ejemplo, el consumo de alimentos básicos cayó un 2%, mientras que los alimentos no básicos crecieron un 3%. En el caso de las bebidas, las sin alcohol crecieron un 6%, pero las alcohólicas bajaron un 5%.

 

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