Cavallo ve chances de crecimiento en 2026, pero reclama más reformas estructurales
El ex ministro de Economía sostuvo que este año ofrece un escenario favorable para la expansión, apoyado en el orden fiscal y las inversiones. Sin embargo, advirtió que sin una hoja de ruta clara de reformas y mayor apertura cambiaria, la recuperación no llegará al mercado interno.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Domingo Cavallo planteó que 2026 aparece como un año con posibilidades concretas de crecimiento económico, apalancado en el ajuste de las cuentas públicas y en los incentivos a grandes inversiones, especialmente en sectores clave como la energía y la minería.
De todos modos, alertó que para que la reactivación se sienta en los rubros ligados al consumo interno será necesario avanzar con una agenda de reformas estructurales, aplicada con una secuencia precisa. En ese sentido, volvió a insistir en la necesidad de liberar de manera inmediata las restricciones cambiarias que todavía afectan a distintos sectores de la economía.
En una columna publicada en su blog personal, Cavallo destacó la aprobación del Presupuesto como un punto central “para que el mercado cambiario y la expansión del crédito al sector privado se liberen de trabas burocráticas y manejos impredecibles”.
“El Banco Central debería acumular reservas propias a un ritmo rápido. La tasa de riesgo país debería descender a no más de 300 puntos básicos. Cuando esto ocurra, tanto las tasas de interés en pesos como en dólares se ubicarán en niveles reales no más altos que la tasa de crecimiento potencial de la economía”, afirmó.
El ex ministro remarcó: “Sin la completa liberalización cambiaria y financiera va a ser muy difícil que las expectativas de los inversores privados en el sector real de la economía ayuden tanto a la estabilidad macroeconómica como al crecimiento vigoroso”.
En esa línea, Cavallo sostuvo que “la reducción de la tasa de riesgo país es más importante que la reducción inmediata de la tasa de inflación porque si no baja la tasa de riesgo país siempre estará como espada de Damocles un posible salto devaluatorio o la necesidad de frenarlo mediante muy altas tasas de interés”.
“O que, para conseguir esa meta, deba aplicar una política monetaria tan restrictiva y fuerte contención salarial impuesta desde el Estado, que acentúe el clima recesivo en el mercado interno”, subrayó el ex ministro.
Cavallo señaló además que “la reactivación del mercado interno se producirá en la medida en que se mantengan tasas reales de interés no superiores al crecimiento potencial de la economía y la expansión del crédito interno al sector privado facilite la inversión familiar y empresaria”.
Por último, puso el foco en la infraestructura como otro posible motor de crecimiento. Según explicó, “un buen instrumento que podría acentuar la reactivación del mercado interno y constituirse en otro motor de crecimiento sostenido es la inversión en infraestructura. Sin violar las restricciones fiscales, el gobierno podría anunciar y ejecutar un plan de inversiones en infraestructura combinando la privatización de las empresas que aún están en manos del Estado con nuevas concesiones de obras y servicios públicos a financiarse con peajes y con los ingresos que generen las privatizaciones”.
En ese marco, el ex funcionario dejó en claro que el desafío no pasa solo por mantener el equilibrio fiscal, sino por generar condiciones estables y previsibles que reactiven la inversión privada. Para Cavallo, la clave estará en ordenar las señales macroeconómicas y evitar decisiones que vuelvan a sembrar incertidumbre.
Así, el economista planteó que 2026 puede convertirse en un punto de inflexión si se avanza en las reformas pendientes y se logra consolidar un clima de confianza, tanto para los grandes proyectos de inversión como para la actividad cotidiana de empresas y familias.
