Cambian el DNI y el pasaporte: así serán los nuevos documentos desde febrero
El Renaper aprobó una serie de actualizaciones en el DNI electrónico y el pasaporte para alinearlos con estándares internacionales. Los cambios empezan a regir el 1° de febrero y apuntan a reforzar la seguridad y modernizar los controles.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Registro Nacional de las Personas (Renaper) oficializó una renovación del DNI electrónico y del pasaporte argentino que empezará a verse en la calle a partir del 1° de febrero. La decisión, tomada por razones de seguridad y para cumplir con normas internacionales, quedó plasmada en las Disposiciones 54/2026 y 55/2026 publicadas este viernes en el Boletín Oficial.
Las resoluciones llevan la firma de Pablo Luis Santos, actual titular del organismo, quien dejará el cargo ese mismo día. Su lugar será ocupado por Diego Sebastián Pérez Lorgueilleux, en un recambio que coincide con la puesta en marcha de los nuevos diseños y características técnicas de los documentos.
En el caso del DNI electrónico, la nueva normativa reemplaza a la vigente desde 2023. El documento seguirá siendo una tarjeta de policarbonato con chip sin contacto —tal como lo habilita el Decreto 1501/2009—, pero cambia la disposición de los datos visibles en el frente y el dorso. Además, se reforzaron las medidas de seguridad más básicas, las que se detectan a simple vista, mientras que los niveles de seguridad más complejos se mantienen sin cambios.
En cuanto a la información personal, todo el contenido pasará a grabarse íntegramente a láser. Se agrega una imagen fantasma dentro de la ventana transparente y una imagen láser cambiante que combina la foto duplicada con la letra del ejemplar, entre otras modificaciones técnicas que buscan elevar el nivel de protección del documento.
Según explicaron desde el Renaper, estos cambios responden a la necesidad de adecuarse a los estándares del Documento 9303 de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que fija las reglas para la identificación internacional y los documentos de viaje.
Por el lado del pasaporte, la Disposición 54/2026 aprobó un rediseño tanto para el pasaporte argentino como para el pasaporte excepcional para extranjeros. El nuevo modelo tendrá una hoja de policarbonato personalizada con grabado láser, 34 páginas y medidas de seguridad distribuidas en tres niveles, en línea con lo que exigen hoy los controles migratorios más estrictos.
Desde el organismo aclararon que los pasaportes emitidos antes de la entrada en vigencia de estas modificaciones seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento, sin necesidad de cambiarlos de manera anticipada. Además, mientras haya stock disponible, se seguirán usando los insumos actuales, garantizando la validez de los documentos ya emitidos.
La actualización apunta, en definitiva, a reducir el riesgo de fraude documental, agilizar los controles de identidad y poner al sistema argentino a tono con los estándares internacionales. Un cambio que no obliga a correr a renovar, pero que marca un nuevo paso en la modernización de los documentos oficiales.
