Acuerdo y alivio: la UTA cerró paritaria y se desactivó el paro de colectivos
El gremio de los colectiveros y las empresas llegaron a un entendimiento salarial del 4% en tres tramos. Habrá aumento escalonado y el servicio seguirá funcionando con normalidad.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Finalmente hubo humo blanco. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte acordaron una recomposición salarial y se levantó la amenaza de paro de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El entendimiento llegó justo a tiempo y evitó una medida de fuerza que ya estaba al límite.
El aumento será del 4%, tal como reclamaba el gremio, aunque se aplicará de manera escalonada: un 1,4% en enero, un 1,3% en febrero y otro 1,3% en marzo. Con estos incrementos, desde abril el salario básico de los choferes pasará a ser de $1.574.000.
El acuerdo se firmó este viernes al mediodía tras una reunión en la Secretaría de Trabajo. Fue el segundo encuentro formal de la semana y, según reconocían fuentes del sector, la última bala antes de que el conflicto estallara en la calle con un paro total del servicio.
Del lado empresario, el discurso fue otro. Las compañías admitían la situación de los trabajadores, pero advertían que sin una actualización de subsidios o algún retoque tarifario no tenían margen para absorber una suba mayor. Esa tensión estructural fue la que trabó la paritaria durante semanas.
Desde el gremio, en cambio, remarcaron que los choferes no pueden quedar atrapados entre problemas empresariales y demoras del Estado. En comunicados previos, la UTA había hablado de una situación económica “delicada” y de necesidades urgentes que no admitían más vueltas.
La negociación también estuvo atravesada por los recientes cambios en el área de Transporte. En ese contexto, el sindicato optó por mantener una postura dialoguista, aunque con la advertencia latente de avanzar con medidas si no había respuesta.
El acuerdo le pone paños fríos a un conflicto sensible: el transporte público en el AMBA. Por ahora, los colectivos seguirán circulando con normalidad y los choferes tendrán una mejora salarial que busca recomponer, al menos en parte, lo perdido en los últimos meses.
De todos modos, el trasfondo sigue abierto. La discusión por subsidios, tarifas y costos del sistema continúa siendo una bomba de tiempo. Este cierre trajo alivio inmediato, pero no despeja del todo las tensiones que atraviesan al transporte urbano.
