Gobierno|16 de junio de 2021

Álvarez Agis: "Lo fiscal es la consecuencia, no la causa de nuestros problemas"

Así lo aseguró en la segunda y última jornada del 38º Congreso Anual del IAEF.

Por redacción

 

En el día de hoy, se llevó a cabo la segunda y última jornada del 38º Congreso Anual del IAEF (Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas). Este año en formato de modalidad online. Bajo el lema “Protagonizando los nuevos desafíos – Oportunidades para la recuperación de la Argentina”.

 

Emanuel Álvarez Agis, Director del Área de Macroeconómica de PXQ Consultora, expuso lo siguiente:

 

Supongamos que ya no hay más pandemia. Argentina tiene que normalizar su cuenta capital. Con este nivel de cerrazón, de control de capitales, todo se complica. En control de cambios e inversiones estamos en un problema del huevo y la gallina. Cómo ingresar dólares. Nos debemos un programa económico que tenga como eje la normalización de la cuenta capital.

 

No sólo es una opción posible, es la única opción. Argentina no necesita capitales de corto plazo, debe tener una regulación expulsiva para esos capitales pero atractiva para los de mediano y largo plazo. Una economía más relajada para las inversiones en la economía real y más restrictiva para las inversiones especulativas.

 

A partir de 2008, Argentina tuvo que lidiar con flujos de entrada y salida muy complicados. 

 

Argentina tiene un problema de credibilidad que trasciende la grieta. Hay que salir con hechos concretos, no con promesas. La primera señal de un programa de normalización de la cuenta capital tiene que ser compartido a ambos lados de la grieta. Y si se diseña un programa, hay que cumplirlo.

 

Lo fiscal es la consecuencia, no la causa de nuestros problemas. Hay ausencia de crecimiento, problemas en la tributación. Ajustar es entrar en la espiral descendente que tan bien conocemos.

Países muy parecidos a la Argentina han podido vivir con déficits moderados, manteniendo la disciplina de honrar sus deudas. Para ello hay que tener un nivel de deuda “honrable”. Un shock fiscal no va a ser soportable en lo social ni en lo político. Claro que Argentina no puede tener desbordes, pero necesitamos un programa compartido que empiece a apuntalar el crecimiento, proceso en el cual hay que fortalecer el perfil fiscal.

 

Antes de las elecciones subirá la demanda de dólares. El Banco Central estará mejor parado. El FMI no cambió pero reflexionó sobre efectos de la pandemia y pedir a Argentina ajuste fiscal y flotación libre.

 

A veces en economía hay que hacer cosas “contraintuitivas”. De dónde obtener un ingreso de dólares que habilite una política de segunda ola: la única fuente es el FMI. Hay que explorar esa posibilidad.

 

Yo no participé de un gobierno de coalición. En mi mundo ideal, que el gobierno discuta puertas adentro, aunque no es ése el comportamiento de la coalición. La incertidumbre que el gobierno ha dado con sus declaraciones es mucho mayor que la que genera con sus actos, donde está obteniendo un éxito pequeño pero significativo. 

 

En las actuales condiciones, cualquier devaluación abrupta se la come la inflación en seis meses. Salvo que haya un programa macroeconómico sólido detrás.