EE. UU. y Reino Unido difieren en cómo regular los activos digitales

Surgió una división significativa sobre los métodos de prueba y supervisión de tecnologías blockchain aplicadas a valores, como acciones o bonos tokenizados.

Por Gonzalo Andrés Castillo

Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales

Hace 2 horas

Las autoridades financieras de Estados Unidos y el Reino Unido se encuentran en un choque de enfoques sobre cómo avanzar en la regulación de activos digitales, especialmente en torno a la tokenización de valores y la colaboración transatlántica para impulsar los mercados de criptoactivos.

 

El debate surgió durante reuniones del Transatlantic Taskforce for Markets of the Future, un grupo creado por ambos países con la intención de facilitar la cooperación en criptoactivos y reducir barreras regulatorias.

 

Aunque tanto Londres como Washington comparten el objetivo de alinear normas sobre stablecoins y otros activos digitales vinculados a monedas tradicionales, surgió una división significativa sobre los métodos de prueba y supervisión de tecnologías blockchain aplicadas a valores, como acciones o bonos tokenizados.

 

El Reino Unido, apoyado por reguladores como la Bank of England, favorece el uso de “regulatory sandboxes”, entornos controlados para experimentar con productos financieros innovadores antes de su implementación completa.

 

Por su parte, la Securities and Exchange Commission (SEC) estadounidense mostró reservas sobre este enfoque y promovió en cambio una estrategia basada en el llamado “exemptive relief”, una vía para otorgar alivios regulatorios específicos sin pasar por los entornos de prueba controlados que propone Londres. Este método cuenta con el respaldo de varios actores de la industria cripto dentro de EE. UU., que lo consideran más propicio para mantener el ritmo de innovación sin generar incertidumbre legal.

 

Las tensiones reflejan diferencias más amplias en las filosofías regulatorias: mientras Estados Unidos ha adoptado una postura más pro-cripto bajo la administración actual, impulsando marcos como la Ley GENIUS y aprobaciones de cartas bancarias para actores del sector, el Reino Unido sigue siendo más prudente, preocupado por los riesgos para los inversores y la integridad del mercado.

 

Ambos países, sin embargo, comparten un interés estratégico en facilitar el acceso a mercados de criptoactivos y lograr reciprocidad en reglas que permitan transacciones transfronterizas de activos tokenizados, lo que podría beneficiar a empresas reguladas en uno u otro territorio sin mayores fricciones. El taskforce planea presentar recomendaciones detalladas para el verano de 2026, con la esperanza de marcar un rumbo común frente a desafíos regulatorios que enfrentan otras potencias globales.

 

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