Wall Street|04 de febrero de 2021

Wall Street: ¿Timba o inversión?

Por Axel Cardin Poggi

Investment Strategist de Bull Market Securities

 

Cuentan que a Albert Einstein una vez le preguntaron cuál era la fuerza más poderosa del universo y respondió el interés compuesto, afirmando incluso que se trataba de la octava maravilla del mundo. ¿A qué se refería por interés compuesto? En el campo que nos interesa, las finanzas, simplemente a reinvertir las ganancias o utilidades recibidas en lugar de retirarlas y gastarlas. Ni hablar si a este concepto lo combinamos con el del ahorro hormiga (ahorrar en pequeñas cantidades a largo plazo), obteniendo una fuerza aún más poderosa.

 

Recientemente, fruto del short queeze ocurrido en Estados Unidos con varias acciones como Gamestop, AMC o BlackBerry, entre otras, surgieron muchas opiniones acerca de la “timba” que es operar en los mercados. Particularmente la mayoría, ajenos por supuesto al mundo de las finanzas, comentaba cómo siempre los pequeños ahorristas salen perdiendo a costa de un grupo de hombres de traje que andan siempre fumando habanos y que hacen millones todos los días. Nada más alejado de la realidad.

 

Pensemos en el mercado americano y su índice insignia, el Standard & Poor’s 500 o S&P, que reúne a las 500 empresas más importantes de país. Quien escribe nació en junio de 1994. Si desde mi nacimiento mis padres hubieran invertido cien dólares por mes y luego al comenzar a tener ingresos yo hubiera continuado con la práctica hasta el día de hoy, ustedes ¿dirían que perdí dinero como afirman muchos opinólogos? Veamos los números.

 

Son 320 los meses desde que nací, lo que implica que en total a lo largo de 26 años se hubieran aportado 32.000 dólares, nada mal. El índice S&P 500 apenas superaba los 450 puntos cuando yo nací mientras que hoy alcanza los 3.850 puntos, es decir, ocho veces y media más. Entonces con las compras realizadas a lo largo de todos los meses nuestra inversión valdría unos 136.000 dólares. Sí, así como leen, más de 100 mil dólares de ganancia y un retorno del 9,5% anual.

 

 

 

 

Nada mal para un minorista, en especial si consideramos que durante esos años el mercado sufrió bajas importantes como la crisis de las punto com y el 9/11 donde cayó 50%, la crisis del 2007-2008 donde cayó 58%, la caída abrupta por el coronavirus del 35% y otras correcciones donde el mercado llegó a caer de 10 a 20%.

 

 

 

A largo plazo, el mercado americano más que ha compensado esas caídas. El sólo hecho de haber mantenido esas posiciones a pesar de las caídas y seguir comprando los 100 dólares mensuales hubieran permitido a un ahorrista modesto armarse de un capital nada despreciable a lo largo de más de 20 años. Y estamos hablando de un monto que para un argentino hoy puede parecer mucho, pero para un americano promedio es bastante bajo, imagínense el resultado si se aportaran mensualmente dos o tres veces ese monto.

 

Por supuesto que estamos hablando de un país y un índice puntual, pero si el mismo ejercicio se hace con otros índices como el Nasdaq o mercado de otros países seguramente en varios obtendrán resultados similares. Ahora bien, el mercado americano es uno de los de más fácil acceso. Cualquier lector hoy en día puede abrir una cuenta de inversión desde US$ 5.000. Más allá de eso el concepto clave a entender es que, sin importar del punto en que se parta, cualquier ahorro por más mínimo que parezca puede hacer una gran diferencia si es invertido con constancia y a largo plazo en el mercado.