Riesgo argentino: ¿Nos quedamos?

Una escapada del dólar en medio del proceso electoral puede jugar una mala pasada tanto a inversores como al Gobierno, agitando fantasmas como el reperfilamiento compulsivo de la deuda en pesos durante la corrida de la administración Macri. Como inversores, debemos conocer estos riesgos. Pero, ¿qué alternativas existen?

Por Sebastian Mel

Asesor BDI Consultora de Inversiones

 

Todos sabemos que el riesgo del mercado argentino, ya sea por cuestiones políticas, económicas, electorales, locales o globales, se ve siempre exacerbado. Nuestro mercado responde más violentamente tanto al alza como a la baja, y es en esos movimientos donde encontramos las mayores ganancias, pero también las mayores pérdidas.

 

La cuestión actual de la deuda en pesos que debe afrontar el Gobierno para 2023 y 2024 enciende alertas que pueden verse en los rendimientos de los bonos y letras con vencimiento pre y post elecciones. El miedo central del mercado es que ante un cambio de signo político haya un saneamiento de deuda y los compromisos en pesos sufran algún evento de default.
Por otro lado, una escapada del dólar en medio del proceso electoral puede jugar una mala pasada tanto a inversores como al Gobierno, agitando fantasmas como el reperfilamiento compulsivo de la deuda en pesos durante la corrida de la administración Macri. Como inversores, debemos conocer estos riesgos. Pero, ¿qué alternativas existen?

 

Quienes procuren asumir los riesgos mencionados saben que la ganancia será jugosa, si la hay. Quienes tengan un perfil que no encaje con la situación descrita deben buscar alternativas de menor riesgo. La renta variable internacional puede ser un cobijo para estas personas. Obviamente, la renta variable ofrece riesgos altos, sobre todo en un contexto de altas tasas, recesión, inflación, guerra, elecciones y tanto otros eventos que pueden afectar el capital invertido. Sin embargo, existen activos que permiten obtener lo mejor de ambos mundos hasta que el panorama aclare.

 

Un ETF es un fondo cotizado en el exterior que tiene dentro de su cartera un grupo de acciones de empresas seleccionadas bajo un criterio del administrador. Cada administrador determina que activo cumple o no los criterios del ETF a invertir, por lo cual un ETF de la industria de la salud contendrá exclusivamente acciones de empresas de eses sector; uno energético hará lo propio con una selección acorde, y así. Para quienes busquen evitar el riesgo argentino durante las turbulencias que vendrán, existen también alternativas. Las vemos:

 

Invesco S&P 500 High Dividend Low Volatility ETF (SPHD) es un fondo cotizado que hace una selección de activos que componen el ínice SP500, pero a su vez sólo invierte en aquellos de baja volatilidad y altos dividendos. Históricamente, este papel se comportó de manera más moderada tanto a la suba como a la baja, a excepción del CORONACRASH en marzo 2020. Dentro de sus tenencias se encuentran papeles de CHEVRON, PAYPAL, ALTRIA, IRON MOUNTAIN, AT&T, COCA COLA y muchos más. A las claras, ante eventos disruptivos, este ETF está bien diversificado, con empresas pagadoras de dividendos de manera ininterrumpida y en sectores muy consolidados de la economía de USA y del mundo.

 

En la misma línea, el ETF  iShares MSCI USA Min Vol Factor ETF (USMV) tiene un perfil similar, procurando navegar el mercado de manera más estable, siempre recordando que la inversión se da en renta variable. Con tenencias como JOHNSON&JOHNSON, GILEAD SCIENCES, CISCO SYSTEMS, WALMART y muchas más, este fondo logró ganarle a su propio mercado en 2022, bajando sólo 10% contra el SP500, que lo hizo en 15%, o incluso el NASDAQ que perforó la baja de 30%.

 

En conclusión, si bien la renta variable nunca puede compararse con la renta fija en términos de riesgo, bajo la premisa consabida de que el mercado es ineficiente en el corto plazo, pero eficiente en el largo plazo, deberíamos considerar si el riesgo cambiario, electoral, confiscatorio y crediticio de Argentina durante el tramo 2023/2024 justifica quedarnos. Siempre es vigente recordar que "en cuestiones de mercado, siempre es preferible querer entrar a querer salir".