Petróleo|09 de marzo de 2022

Estados Unidos bloqueó la importación de petróleo ruso

El Gobierno de Joe Biden impuso la prohibición inmediata de petróleo y otras energías rusas en represalia por la invasión a Ucrania.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

La invasión a Ucrania por parte de Rusia se agrava cada día más y parece no tener fin. Para tratar de frenar el accionar de Vladimir Putin, numerosos países comenzaron imponer sanciones económicas contra la nación rusa, siendo Estados Unidos uno de ellos. Recientemente, el presidente Joe Biden impuso la prohibición inmediata de importaciones de petróleo y otras energías provenientes de Rusia.

 

"El petróleo ruso ya no será aceptable en los puertos estadounidenses y el pueblo estadounidense asestará otro poderoso golpe a la maquinaria de guerra de Putin", declaró Biden, y agregó que la decisión se tomó luego de consultar con diversos aliados.

 

Actualmente, Rusia es el exportador mundial número uno de petróleo crudo y derivados, produciendo cerca de 7 millones de barriles por día (BPD), lo que equivale al 7% del suministro global.

 

Solo en 2021, Estados Unidos importó alrededor de 209.000 BPD de petróleo crudo y 500.000 BPD de productos derivados provenientes de Rusia, de acuerdo a la información provista por la Asociación Comercial de Fabricantes Estadounidenses de Combustibles y Productos Petroquímicos.

 

Este volumen representó el 3% de las importaciones de petróleo crudo de Estados Unidos y el 1% del petróleo crudo total procesado por refinerías estadounidenses. Para Rusia, representó el 3% de sus exportaciones totales.

 

Como se puede observar, el bloqueo de importaciones que acaba de ejecutar Biden no causaría graves repercusiones en la economía rusa, pero demuestra que el Gobierno estadounidense está dispuesto a tomar decisiones más drásticas.

 

Actualmente, el petróleo cotiza a alrededor de USD 118 y ya cayó más de un 5% desde los anuncios. No obstante, el precio aún mantiene su tendencia alcista y ya acumula un crecimiento del 54% desde el inicio del año.

 

De continuar por este camino, traería graves consecuencias para la economía mundial. JP Morgan proyectó que un aumento de precio hasta los USD 150 detendría la expansión global y haría que la inflación creciera hasta más del 7%, más del triple de lo previsto por la mayoría de los responsables de la política monetaria.

 

En cuanto al crecimiento económico, Mark Zandi, economista jefe en Moody´s, explicó que, por cada aumento de USD 10 del barril, se reduce 0,1% la expansión de la economía internacional al año siguiente.