Para Goldman Sachs, el impacto del conflicto en Irán aún no fue plenamente incorporado por los inversores

El CEO David Solomon dijo que sorprendió la reacción moderada de los inversores frente al conflicto en Medio Oriente y anticipó que recién en las próximas semanas podrían verse efectos más claros en precios, inflación y crédito.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El número uno de Goldman Sachs, David Solomon, miró los mercados y no ocultó su asombro. En medio de la escalada bélica en Medio Oriente, sostuvo que la respuesta financiera fue llamativamente tranquila. Según explicó, todavía falta tiempo para que los inversores terminen de procesar el verdadero alcance del conflicto y sus consecuencias económicas.

 

Durante una cumbre empresarial en Sídney, Solomon planteó que, por lo general, los mercados reaccionan con cierta frialdad ante los conflictos geopolíticos, salvo que tengan un impacto directo y visible sobre el crecimiento. A su entender, por ahora ese golpe de lleno todavía no apareció, aunque advirtió que hay un “efecto acumulativo” que podría sentirse más adelante.

 

En esa línea, el CEO del banco estadounidense remarcó que es muy difícil anticipar cómo se va a desarrollar el escenario porque todavía hay demasiadas incógnitas abiertas. Para Solomon, recién dentro de un par de semanas los inversores podrían empezar a reflejar de manera más clara lo ocurrido, tanto en el corto como en el mediano plazo.

 

Mientras tanto, el conflicto ya empezó a dejar huella en algunos frentes. El precio del petróleo pegó un salto fuerte por el temor a problemas en la oferta, lo que volvió a encender las alarmas por la inflación global. Al mismo tiempo, las bolsas del mundo mostraron caídas y el dólar se fortaleció, en un clásico movimiento hacia activos considerados más seguros.

 

Sin embargo, en Wall Street el golpe fue más leve de lo esperado. Las pérdidas se moderaron sobre el cierre de las últimas ruedas y los principales indicadores cerraron la semana con bajas un poco más acotadas. Para Solomon, esto se explica por un combo que todavía juega a favor de la economía de Estados Unidos: una política monetaria más flexible y un alivio regulatorio importante que sostienen la actividad.

El banquero incluso deslizó que la economía norteamericana podría mostrar señales de recalentamiento durante este año. Y con eso, admitió, existe la chance de que la inflación termine ubicándose un poco por encima de lo que hoy espera el consenso del mercado. Aun así, destacó que el crecimiento sigue teniendo bases sólidas.

 

Esa fortaleza también se refleja, por ahora, en el crédito privado. Según Solomon, las carteras vienen rindiendo bien, aunque dejó una advertencia: en ciclos largos de expansión, la competencia por colocar capital suele relajar los estándares de préstamo. El problema aparece cuando la economía se enfría y esas decisiones empiezan a pasar factura.

 

Por último, el CEO de Goldman se refirió al impacto de la inteligencia artificial en el empleo bancario. Reconoció que el proceso será complejo, sobre todo en los puestos administrativos y profesionales, pero descartó un derrumbe del empleo en el largo plazo. La idea, explicó, no es reducir drásticamente personal, sino lograr que la misma cantidad de gente sea mucho más productiva gracias a la tecnología.

 

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