La crisis de chips de memoria estira sus efectos: precios al alza, mercados divididos y presión sobre la electrónica global

La fuerte subida de los precios de los chips de memoria no muestra señales de normalización a corto plazo, y está generando un divorcio entre ganadores y perdedores en los mercados bursátiles.

Por Gonzalo Andrés Castillo

Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales

Hace 4 horas

La crisis de chips de memoria —particularmente de DRAM y NAND— siguió extendiendo sus efectos en los mercados globales, con precios en alza, acciones de fabricantes disparadas y empresas de consumo enfrentando márgenes más ajustados y menor producción.

 

La fuerte subida de los precios de los chips de memoria no muestra señales de normalización a corto plazo, y está generando un divorcio entre ganadores y perdedores en los mercados bursátiles.

 

En los últimos meses, el precio de los chips de memoria se disparó con fuerza, impulsado por la enorme demanda de módulos de alta velocidad para centros de datos vinculados a inteligencia artificial (IA). Este fenómeno ha reducido la disponibilidad de memoria convencional para teléfonos inteligentes, PCs, consolas y otros dispositivos comunes, lo que eleva los costos de producción y frena la rentabilidad de muchas empresas tecnológicas tradicionales.

 

El impacto en las acciones ha sido claro: los fabricantes de memoria como Samsung, SK Hynix y Micron Technology han visto crecimientos de precios espectaculares en sus títulos, ya que los inversores adjudican valor a los beneficios derivados de los márgenes más altos por chips escasos. Mientras tanto, las empresas orientadas al consumo como Nintendo, Qualcomm, Logitech y algunos fabricantes chinos de smartphones y vehículos eléctricos han registrado caídas en sus acciones debido a las presiones de costos y menor producción potencial.

 

El endurecimiento en el mercado de memoria se ha vuelto un tema recurrente en informes de ganancias y llamadas con inversionistas, y ha dejado de ser solo una “conversación de fondo” para convertirse en un factor central de decisiones corporativas y de inversión.

 

Varias razones explican esta situación. Las grandes compañías de semiconductores redireccionan capacidades de producción hacia memorias de alto rendimiento para IA y servidores de nube, dejando menos capacidad para chips utilizados en dispositivos estándar. Esto ha provocado precios récord en contratos de DRAM y NAND, con encarecimientos que, en algunos segmentos, superaron el 200 % en 2025 y continuaron subiendo en 2026.

 

Este squeeze en oferta también se ve reflejado en la cadena de suministro: fabricantes de automóviles, PC y smartphones enfrentan costos más altos y riesgos de escasez prolongada; algunos analistas proyectan que las tensiones en suministros no se aliviarán hasta bien entrados 2027, dada la lenta expansión de la capacidad fabril y una demanda global que sigue creciendo, especialmente por IA.

 

Además, se observa un patrón de “gap” entre ganadores y perdedores del mercado: las acciones de proveedores de chips premium suelen subir, mientras que aquellas de empresas más dependientes de chips de consumo tradicional se rezagan.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?