Inversores muestran “fatiga por la IA” y diversifican sus apuestas en el mercado
El estratega Ed Yardeni, presidente de Yardeni Research, resumió esta tendencia señalando que muchos inversores se sienten “cansados” del enfoque exclusivo en inteligencia artificial.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Durante los últimos tres años, las acciones de empresas vinculadas a la inteligencia artificial (especialmente el grupo conocido como los Magnificent Seven) lideraron gran parte de los avances del mercado, contribuyendo a un aumento de alrededor del 78% en los principales índices.
Sin embargo, muchos inversores ahora empiezan a cuestionar si ese impulso puede continuar al mismo ritmo, dando lugar a lo que algunos analistas llaman “AI fatigue” —una pérdida de entusiasmo o preocupación de que las promesas de la IA no se traduzcan en beneficios económicos tan espectaculares como se esperaba.
Este enfriamiento en la euforia hacia las grandes tecnológicas ha impulsado flujos de capital hacia otras acciones fuera del núcleo de IA. En lugar de concentrar inversiones en unos pocos gigantes como Nvidia, Microsoft o Apple, los fondos se redistribuyen hacia las restantes 493 empresas del S&P 500, muchas de las cuales están valoradas más razonablemente o se beneficiarían de un repunte más amplio en el crecimiento económico.
Un indicador de esta rotación es el rendimiento de un ETF diseñado para excluir a los Magnificent Seven (Defiance Large Cap Ex-Magnificent Seven ETF), que ha visto flujos de entrada constantes durante seis meses seguidos, con un incremento notable en diciembre de 2025. Este fondo incluso registró una ganancia de alrededor del 15 % el año pasado, mostrando el interés de los inversores por sectores menos ligados a la narrativa de IA.
El estratega Ed Yardeni, presidente de Yardeni Research, resumió esta tendencia señalando que muchos inversores se sienten “cansados” del enfoque exclusivo en inteligencia artificial, prefiriendo ahora una mayor diversificación sectorial y exposiciones más amplias del mercado.
Este cambio no significa que la IA haya dejado de importar, sino que algunos participantes del mercado buscan equilibrar sus carteras, reduciendo su concentración en tecnología y tomando posiciones en sectores que podrían beneficiarse si la economía general se fortalece —como bancos, consumo discrecional y acciones más defensivas— reflejando un enfoque más cauteloso para 2026.
