El auge de la IA está impulsando la industria de chips de China

China está aumentando su participación en la producción global de chips, especialmente en tecnologías maduras que podrían representar cerca del 42% de la capacidad mundial para 2028.

Por Gonzalo Andrés Castillo

Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales

Hace 2 horas

El auge global de la inteligencia artificial está impulsando un crecimiento acelerado en la industria de semiconductores de China, generando una fuerte expansión de capacidad, inversiones récord y nuevas tensiones en la cadena de suministro.

 

El detonante es claro: la demanda de infraestructura para IA está creciendo más rápido de lo previsto, obligando a fabricantes y proveedores a aumentar producción y acelerar proyectos. Ejecutivos del sector aseguran que el ritmo de expansión “supera las expectativas”, reflejando la magnitud del fenómeno.

 

Este boom se traduce en números concretos. China está aumentando su participación en la producción global de chips, especialmente en tecnologías maduras —como los nodos de 22nm a 40nm— que podrían representar cerca del 42% de la capacidad mundial para 2028, frente al 37% actual.

 

El crecimiento no es solo cuantitativo, sino también cualitativo. La inteligencia artificial está elevando la complejidad de los chips, lo que incrementa la necesidad de procesos avanzados de testeo, empaquetado y conectividad de alta velocidad, especialmente en centros de datos.

 

En paralelo, la presión sobre la cadena de suministro es cada vez mayor. La explosión de la demanda está generando cuellos de botella en componentes clave, desde procesadores hasta memoria y almacenamiento. Este fenómeno ya está impactando en costos y tiempos de entrega, obligando a las empresas a adaptarse rápidamente.

 

Las compañías chinas buscan capitalizar esta oportunidad con inversiones agresivas. Fabricantes locales están ampliando capacidad para abastecer tanto el mercado interno como la creciente demanda global, apoyados por una base industrial sólida y políticas de incentivo estatal.

 

Sin embargo, el desarrollo no es uniforme. Mientras China avanza con fuerza en segmentos de chips más accesibles, los proveedores internacionales siguen dominando los componentes más avanzados, lo que mantiene cierta dependencia tecnológica en áreas críticas.

 

A esto se suma un contexto geopolítico complejo, donde las restricciones comerciales y tecnológicas influyen en la dinámica del sector. Estas tensiones empujan a China a acelerar su autosuficiencia en semiconductores, especialmente en el marco de la carrera por la inteligencia artificial.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?