Bank of America ve oportunidades en Europa y Japón y anticipó un cambio en el liderazgo bursátil global
En lo que va de 2026, los fondos de inversión destinaron alrededor de USD 104.000 millones a acciones de mercados desarrollados fuera de Estados Unidos.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Un informe reciente de Bank of America planteó que el liderazgo del mercado accionario global podría comenzar a desplazarse fuera de Estados Unidos. Según el estratega jefe de inversiones del banco, Michael Hartnett, las acciones de Europa y Japón tienen margen para superar el desempeño de Wall Street en el actual ciclo financiero.
El análisis sostuvo que los flujos de capital comenzaron a reflejar este cambio de preferencias. En lo que va de 2026, los fondos de inversión destinaron alrededor de USD 104.000 millones a acciones de mercados desarrollados fuera de Estados Unidos, especialmente Europa y Japón. En contraste, los fondos enfocados en acciones estadounidenses captaron apenas USD 25.000 millones.
Este movimiento evidenció una rotación global de portafolios, en la que muchos inversores empezaron a reducir su exposición a Wall Street tras años de fuerte liderazgo del mercado estadounidense. Según Hartnett, el proceso marcó el inicio de lo que describió como un “nuevo orden mundial” para las acciones internacionales.
Uno de los factores clave detrás de esta tendencia fue el nivel de valuaciones. Durante la última década, las acciones estadounidenses —impulsadas por gigantes tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial— registraron fuertes subas y alcanzaron múltiplos elevados. En cambio, las bolsas europeas y japonesas continuaron operando con valuaciones relativamente más bajas, lo que generó oportunidades para los inversores globales.
Además, el estratega de Bank of America consideró que un eventual debilitamiento del dólar podría favorecer aún más a los activos internacionales. Cuando la moneda estadounidense pierde valor, las inversiones denominadas en otras monedas tienden a ganar atractivo para los inversores globales, ya que aumentan su valor en términos de dólares.
Otro elemento que impulsó el interés por estos mercados fue el desempeño reciente de varias compañías japonesas y europeas, que mostraron mejoras en rentabilidad, reformas de gobierno corporativo y mayores niveles de inversión extranjera. En particular, Japón se benefició de cambios estructurales que buscan aumentar la eficiencia y el retorno para los accionistas.
En ese contexto, Hartnett también señaló que su estrategia de inversión para 2026 incluyó una mayor exposición a activos internacionales, bonos y oro, una combinación pensada para un escenario de crecimiento más moderado en Estados Unidos y posibles cambios en la política monetaria global.
