Trump habló de “manejar” Venezuela y su petróleo por años tras la caída de Maduro
El presidente de Estados Unidos dijo que Washington podría ejercer un control prolongado sobre el país caribeño y explotar sus reservas de crudo. No puso plazos, evitó hablar de elecciones y dejó en manos de su equipo la relación con el nuevo gobierno en Caracas.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El presidente estadounidense Donald Trump volvió a sacudir el escenario internacional al afirmar que Estados Unidos podría mantener durante un largo período el control de Venezuela y de su industria petrolera, luego de la captura de Nicolás Maduro. En una entrevista con The New York Times, el mandatario evitó poner fechas y deslizó que la presencia norteamericana en el país sudamericano podría extenderse “mucho más” de lo que algunos imaginan.
Consultado sobre si ese control sería de meses o de un año, Trump fue todavía más ambiguo: “Solo el tiempo lo dirá”, respondió, dejando abierta la puerta a una intervención prolongada. Según explicó, la idea es avanzar en una “reconstrucción rentable”, basada en el aprovechamiento del petróleo venezolano, con el doble objetivo de bajar los precios internacionales y generar ingresos. “Vamos a usar petróleo y vamos a recibirlo”, resumió.
Las declaraciones llegaron pocas horas después de que funcionarios de su administración confirmaran ante el Congreso que Estados Unidos planea asumir, de hecho, el manejo de la venta del crudo venezolano por tiempo indefinido. El secretario de Estado, Marco Rubio, fue quien detalló que el plan contempla varias etapas y que el eje central será el control de los recursos energéticos del país.
Durante la entrevista se produjo, además, una escena llamativa: Trump interrumpió la charla para atender una llamada del presidente colombiano Gustavo Petro. Según el relato del diario, el mandatario estadounidense incluso permitió que los periodistas permanecieran en el Despacho Oval mientras hablaba con su par colombiano, aunque sin grabar la conversación. Tras ese diálogo, Trump dio a entender que las tensiones habían bajado y que la caída del régimen de Maduro había enviado un mensaje al resto de la región.
Maduro fue detenido el 3 de enero por fuerzas estadounidenses y trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos vinculados al narcotráfico. A partir de ese hecho, Washington le exigió al nuevo gobierno venezolano acceso pleno a las enormes reservas de petróleo del país, una de las más grandes del mundo.
En la región, las palabras de Trump generaron reacciones encontradas. Mientras algunos gobiernos celebran el fin del ciclo de Maduro, otros advierten sobre los riesgos de una tutela extranjera prolongada y el impacto que podría tener sobre la soberanía venezolana.
Por lo pronto, el futuro de Venezuela quedó envuelto en una fuerte incertidumbre. Sin un calendario electoral claro y con el petróleo como pieza central de la estrategia estadounidense, el desenlace político y económico del país promete seguir siendo un tema clave en la agenda internacional de los próximos meses.
