EE:UU admite que no hay un plazo establecido para terminar con la guerra en Irán

Desde el Pentágono destacan resultados militares “contundentes”, pero aclaran que la continuidad de la ofensiva dependerá de la decisión final de Donald Trump.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

A casi tres semanas del inicio de los bombardeos contra Irán, Estados Unidos dejó en claro que no hay un plazo definido para dar por terminada la operación militar que lleva adelante junto a Israel. Así lo planteó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien evitó hablar de fechas concretas y remarcó que la decisión final quedará en manos del presidente Donald Trump.

 

“No queremos fijar un límite cerrado”, sostuvo Hegseth en una conferencia de prensa, donde aseguró que la ofensiva viene “bien encaminada”. A su lado estuvo el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, quien reforzó la idea de que el rumbo de la guerra se define día a día en función de los objetivos militares.

 

Según explicaron, el criterio es avanzar hasta considerar que las metas están cumplidas. En ese sentido, desde Washington remarcan que el control político de la operación sigue siendo central, con Trump como principal responsable de decidir cuándo frenar.

 

Alianzas y presión sobre Irán

 

Consultado sobre el respaldo internacional, Hegseth destacó el rol de Israel como un aliado clave desde el arranque del conflicto. También subrayó el acompañamiento de los países del Golfo, que —según dijo— intensificaron su cooperación en las últimas semanas.

 

Mientras tanto, desde el plano militar advierten que Irán todavía conserva capacidad de respuesta. Caine explicó que el país persa arrancó el conflicto con un arsenal considerable, lo que obliga a Estados Unidos a sostener un nivel alto de presión.

 

En esa línea, aseguró que las fuerzas norteamericanas continúan detectando y atacando objetivos estratégicos, aunque reconoció que Teherán aún mantiene cierto margen para contraatacar.

 

Uno de los puntos que más resaltó el Pentágono fue el daño provocado sobre la capacidad naval iraní. Hegseth afirmó que la flota de submarinos fue directamente eliminada y que los principales puertos militares quedaron seriamente afectados.

 

Antes del conflicto, Irán contaba con una flota variada: desde submarinos más avanzados de origen ruso hasta unidades más pequeñas diseñadas para operar en zonas como el Estrecho de Ormuz. Según la versión oficial estadounidense, gran parte de ese poder quedó fuera de juego en los primeros días de combate.

 

Misiles, drones y ataques en profundidad

 

Otro de los ejes del ataque estuvo puesto en el desarrollo armamentístico. Según Hegseth, la capacidad de Irán para producir misiles balísticos sufrió una caída cercana al 90% desde que arrancó la ofensiva.

 

Por su parte, Caine detalló que las fuerzas estadounidenses están ampliando el alcance de sus operaciones. En los últimos días, los bombardeos se extendieron más hacia el interior del territorio iraní, incluyendo objetivos subterráneos vinculados al almacenamiento de misiles.

 

La estrategia, según explicó, apunta a limitar la capacidad de Irán para proyectar poder más allá de sus fronteras, debilitando tanto su infraestructura militar como sus recursos tecnológicos.

 

Sobre el final, el secretario de Defensa fue consultado por el financiamiento de la guerra. En ese punto, evitó dar cifras cerradas, pero dejó en claro que el costo será elevado.

 

De acuerdo con versiones que circulan en Washington, el Pentágono habría solicitado unos 200 mil millones de dólares adicionales para sostener la ofensiva. Se trata de un monto muy significativo, que se sumaría a partidas ya aprobadas previamente.

 

El pedido todavía no tiene un recorrido claro dentro del Congreso, y tampoco está definido si contará con el respaldo político necesario. Lo que sí parece seguro es que el frente financiero será otro de los grandes desafíos a medida que el conflicto se prolongue.

 

En este contexto, la guerra entra en una etapa más incierta, sin plazos definidos y con objetivos que se van ajustando sobre la marcha. Mientras tanto, el impacto geopolítico y económico empieza a sentirse cada vez con más fuerza a nivel global.

 

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?